Industrias TIC: solo del 16% estudian carreras vinculadas a la programación

Opiniones

En las carreras CTIM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas) las mujeres representan solo un tercio de los estudiantes, en las carreras vinculadas a la programación, este número se reduce a 16%.

Todos estamos de acuerdo sobre la importancia de la ciencia y la tecnología como oportunidad de desarrollo para el mundo que viene (y el que un poco ya está acá). Y en ese mundo de nuevas oportunidades laborales, a las mujeres no les resulta sencillo ingresar ni permanecer.

En particular, se utiliza la metáfora de tuberías rotas para explicar lo que sucede en industrias que están relacionadas a lo masculino: en cada etapa de la vida las mujeres se enfrentan con distintos obstáculos para desarrollarse en estas áreas, debido a la existencia de estereotipos, prejuicios, discriminación y culturas organizacionales excluyentes. Son pocas las que logran sortear todas esas barreras.

El 22 de abril fue el Día Internacional de las niñas en TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) y su conmemoración nos permite reflexionar sobre esta problemática.

Niñez y adolescencia

Desde la niñez, los estereotipos juegan un rol fundamental. Tanto en la crianza en casa como en el inicio de la vida escolar, se suelen promover modelos que ya comienzan a marcar el camino de qué es lo que es capaz de hacer un niño o una niña. Y esta tendencia se profundiza en la adolescencia, en las expectativas que el sistema educativo pone en ellos y ellas, y en los estímulos que propone a cada quien.

En Argentina, en la escuela primaria, casi la mitad de los y las docentes considera que hay una diferencia de rendimiento entre estudiantes. De ellos, 8 de cada 10 sostienen que la ventaja la tienen los varones. Esto repercute en el autoestima que van desarrollando las niñas, que con el correr de la escolaridad se van volcando a las áreas vinculadas a las artes y las letras, que es lo que se espera de ellas.

Así, en este contexto, los y las adolescentes empiezan a pensar en su futuro y en su inserción laboral: entre quienes ven potencial para desarrollarse en áreas vinculadas a la informática, encontramos cuatro veces más varones que mujeres.

Juventud y adultez

En las carreras CTIM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas) las mujeres representan solo un tercio de los estudiantes, porcentaje similar al de las escuelas técnicas. Y si nos centramos en las carreras vinculadas a la programación, este número se reduce a 16%. En estos espacios los prejuicios y la discriminación hacen más difícil el camino emprendido por las mujeres que desean desarrolllarse en estas carreras.

Y una vez en el mercado laboral, las instituciones son más hostiles para las mujeres que logran insertarse en estas áreas. Son ellas quienes más probablemente abandonen la profesión, y difícilmente accedan a los puestos jerárquicos y de dirección, que son ocupados por varones.

Una oportunidad de desarrollo

Según las estimaciones del Foro Económico Mundial, los empleos que se crearán en el futuro son aquellos vinculados a la ciencia y la tecnología, en donde las mujeres están subrepresentadas. En un contexto en el que ya existe una notoria brecha laboral, excluir a las mujeres de estas áreas no hará más que seguir profundizando esta desigualdad. Y esa exclusión comienza desde la niñez.

Desde Grow consideramos fundamental que las distintas instituciones sociales, como el Estado, las escuelas, universidades y las organizaciones empleadoras, asuman el compromiso de estimular y promover la participación de las mujeres y otras identidades en estas carreras del futuro. La igualdad de género sólo será posible si se garantizan las mismas oportunidades de desarrollo para todos y todas.

(*) Asesor en comunicación de Grow, género y trabajo

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