(«No es ni el rol ni el deber del gobierno alemán jugar a favor o en contra de una persona que compró títulos de deuda de un país a su propio riesgo.» La frase pertenece a uno de los políticos más importantes de Alemania: el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, hombre de la socialdemocracia gobernante en su país y muy cercano al canciller Gerhard Schröder. De visita oficial por Buenos Aires (para declararla con Berlín como «hermanas culturales»), Wowereit consideró que la crisis de fines de 2001 «fue oportuna» ya que «ustedes pudieron liberarse de la convertibilidad». El siguiente fue el diálogo que mantuvo con este diario.)
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