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15 de agosto 2023 - 09:17

Debate por la deuda pública: crónica de un default anunciado (Parte CXVI)

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Mauricio Macri.

Noticias Argentinas

En una entrevista de octubre 2019, el periodista de la TV hegemónica me interrumpió en el arranque diciendo: “bueno, ya sabemos del fracaso de Macri, hablemos del futuro” ... De ninguna manera, respondí. Seguiremos hablando y escribiendo de este periodo, como de la década infame hace 80 años, o 2001 hace solo 18 años. Este período será analizado científicamente, como todos los demás.

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- ¿Cómo vamos a tratar de mejorar sin diagnosticar, sin analizar minuciosamente lo que pasó? - ¿Cómo vamos a organizar y referenciar el paso de esta experiencia traumática del sistema democrático, sin compromiso académico? -. Además, presumía que las memorias 2015-2019 merecerían mucha tinta, aunque a un sector de la biblioteca le encajara mejor dejarla de lado.

La Coyuntura

Macri había sido desairado por los jefes de Estado del G20 en Naciones Unidas. lucia estrambótico, el Directorio del FMI no le atendió la solicitud desesperada de desembolso. En EE.UU. tuvo más repercusión y generó más expectativas Sergio Massa, que el presidente en ejercicio. Se lo dijeron muchas veces en el FMI, ya no habría más desembolsos, esperarían un nuevo gobierno para negociar. En la OCDE caducó la idea que Macri fuera el presidente con quien Argentina llegara a integrar la organización.

La oposición

Ideológicamente, Alberto Fernández corriéndose al centro, obligó al Macrismo a pugnar el 27 por el espacio de Gómez Centurión y Espert. Macri deliraba con alcanzar una victoria en segunda vuelta, sumando a ambos candidatos que reunían alrededor de 4 puntos. Pero electoralmente el aumento del desempleo a dos dígitos en agosto 2019, el aumento de inflación alrededor de 55% anualizada, con la pobreza en 40 % a fin del mandato, hablaban de la verdadera realidad del votante.

La gente por sí sola no cambia. Macri avanzaba con la rediviva liturgia esotérica hacia la elección. La bruja ecuatoriana, el Gurú respirador, la Pacha Mama de Jujuy y, el Buda. Marcos Peña, el estratega, el mago de la tribu: Jaime Duran Barba, las mismas tres encuestadoras que auguraron empate fallido en las PASO y, los propios dispositivos de redes sociales generando “fake news”.

Gobernabilidad

Aunque no se hablara, el enorme desafío del presidente era mantener la gobernabilidad. En contradicción con lo bien que decían que les iba en campaña, y los logros que se habían alcanzado, negociaban “paz social” con la CGT, para bloquear la protesta en la calle, entregándoles u$s 50 millones a las obras sociales.

Misericordiosos acompañantes, todos ayudaban para que Macri llegara al 10 de diciembre. Los movimientos sociales obedecían los recados de Alberto Fernández y la Iglesia Católica, abandonaron la calle para evitar las provocaciones de los servicios y la violencia de la ministra Bullrich. Sin embargo, la izquierda, seguía e iba incrementando la protesta. El dominio de la calle era clave para llegar al 10 de diciembre.

Economía

Mientras tanto, se afianzaba la caída del PBI per cápita que en dólares volvía a estar como en 1999 (20 años de retroceso). Caída de la productividad, incremento de la pobreza y aumento de la desigualdad. Mientras el 52% de los niños era pobre y el 13% se iba a la cama sin cenar.

Quisiéramos olvidar la ambigua frase de la gobernadora María Eugenia Vidal: “estamos haciendo lo que hay que hacer”. - ¿Qué significaba estar haciendo lo que había que hacer? - ¿Volver al FMI para proporcionar dólares y fugar capitales? - ¿Seguir con la “zona liberada”-entrada y la salida de capitales? - ¿Disparar la inflación para producir una redistribución del ingreso harto regresiva? -

Esa película ya la habíamos visto muchas veces. En 1958 a 1 dólar le correspondían $ 28 pesos. En 1959 $ 75. En abril de 1962 cotizaba a $ 82 por 1 dólar, y a fin de año importaban $ 153.

Las devaluaciones han jugado un papel clave en la redistribución del ingreso y el proceso de desarticulación industrial. Podemos ver que el tipo de cambio libre y flotante de enero de 1959, al igual que en 2015, implicó satisfacer la incesante aspiración del sector primario exportador. En 2015-2019 fue más fácil, no hubo necesidad de ejercer presión sobre las autoridades económicas ya que ellos mismos ocuparon los cargos.

En el marco del “levantamiento del cepo” también, como en 1976, se abrieron otra vez las compuertas para que los dólares provenientes de los préstamos plancharan el dólar y permitieran hacer “la bicicleta” por más de dos años y medio sin riesgo. Ganaron más de 50% en dólares con las Lebacs, en poco tiempo. Al igual que en 1959 la devaluación del peso afecto la participación de la remuneración del trabajo en el ingreso de la economía en su conjunto. En 1958 representaba 53.1% del ingreso neto interno, en 1959 cayó por debajo del 46%. La misma participación del nivel imperante en el lustro anterior a la Segunda Guerra Mundial 1935-1939, cuando casi no había industria ni servicios. El salario real cayó 20% entre 1958 y 1959. Habíamos retrocedido 20 años. Era un desarrollismo muy paradójico el que aun reivindican muchos de los que apoyan estos menjunjes. Con decir que Álvaro Alsogaray fue uno de los ministros de economía es mas que suficiente.

El mecanismo

La devaluación modificó la estructura de precios, por lo tanto, aumentó el nivel de costos. Así se ponían en marcha los mecanismos inflacionarios secundarios-de propagación-que operaban del lado de los salarios menos y de los precios industriales más.

En consecuencia, aumentaron las necesidades de financiamiento del sector privado y los gastos totales del sector público. El gasto público aumentó fuerte hasta 2018, por incrementar los planes sociales y el empleo público. Macri tomaba gerentes con sueldos altísimos que después hicieron juicios al Estado. Marcos Peña tenía razón. Estaban llegando con muletas. Si lo intentaban al principio del mandato, no superaban las elecciones de medio término y se iban como De la Rúa.

Desde 2018 las fuertes devaluaciones restablecieron la recesión de Prat Gay 2016. Consecuentemente, llegó la contracción de la actividad y las necesidades financieras del sector privado al cual hicieron endeudar irresponsablemente. Muchas empresas endeudadas en dólares como el grupo de molinos harineros más grande del pais, estaban tecleando. La consecuencia natural de ajustar es el aumento del déficit fiscal, por caída de la recaudación, luego de haber reducido el gasto primario en menor medida. Un sacrificio desatinado. No interesó, ni valió para nada generar tanta pobreza.

Antecedentes

Entre 1946-1949, en plena política expansiva del gasto público y aumentos masivos de salario, con crédito barato; el costo de vida aumento 98% en 4 años. Entre 1958 y 1962, con restricción del crédito al sector privado, reducción del déficit fiscal y contención de las demandas de los trabajadores, el aumento del costo de vida fue de 323% (creció más de 3 veces). Desde entonces la experiencia argentina ha revelado la debilidad de los supuestos esquemas de estabilización y liberación del tipo de cambio.

Las políticas implementadas desde la llegada del FMI, fueron sacando del closet a muchos funcionarios con declaraciones extravagantes. Estaba claro que no amaban ni al país, ni al prójimo.

Porque supuestamente en ese momento tenían dos objetivos principales-la gente no cuenta-, y a cualquier costo: Quebrar la espiral devaluación-inflación-aumentos de salario, eliminando los aumentos de salario, creando desempleo de dos dígitos, y generando contracción de la demanda efectiva. Así comenzó a crecer la capacidad ociosa y el desempleo.

Supuestamente la espiral deflacionista se detendría una vez producida una fuerte reducción del nivel de ingreso de la economía, los salarios reales y la utilización de los factores de la producción. Pero estas políticas tropezaron con los mismos obstáculos. La industria y los servicios ocupan buena parte de la fuerza laboral en la Argentina, y habita en los centros urbanos. Un proceso irreversible. De todos modos, la prosperidad del sector agropecuario, aun creciendo fuerte, nunca puede absorber los grupos emergentes de mano de obra desocupada, lo que hizo imposible el logro de la estabilidad monetaria, fuera del marco de un programa de crecimiento y recuperación del empleo.

La principal debilidad de los gobiernos con esquemas de estabilización del FMI en la Argentina, radica en el supuesto desconocimiento de que la condición básica de la estabilidad monetaria, es la estabilidad en el curso político, institucional y democrático de un país. Y, la ortodoxia a cualquier costo siempre vienen a despolitizar, avasallar las instituciones y desconocer las reglas de la democracia. En la medida que empeoraba la calidad de vida de la ciudadanía por efecto de la desarticulación industrial, se agudizaban las tensiones sociales y políticas y se alejaba la estabilidad, teniendo que recurrirse en última instancia a pagar 85% en Leliq, para evitar el colapso.

Para el mejor equipo de los últimos 50 años, lo único importante era evitar juicios penales personales y mantener el precio del dólar. No solo era solo impericia. Recuerde, 500% de devaluación-calculado al dólar oficial-, o, al dólar paralelo 320%, para que la Argentina mantuviera los mismos problemas de competitividad.

Una de las principales trampas intelectuales-no la única-que habían desarrollado en el esquema, eran las crisis financieras y devaluatorias recurrentes, a quienes ellos mismos adjudican la culpa del retroceso argentino cuando hablaban de “los 70 años”. Busquemos los presidentes de esos periodos, sus equipos y enfoque ideológico, asociémoslos. Las soluciones fueron: los bonos del empréstito 9 de julio, el Plan Bonex y, el corralito, para los distraídos. Una parte de nuestra ciudadanía seguía “hechizada” sin reaccionar.

Director de Fundación Esperanza. https://fundacionesperanza.com.ar/ Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros

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