Los trenes suelen ser un atractivo para el turismo nacional e internacional, ya que hay muchos fanáticos de estas máquinas clave en la historia del desarrollo de la humanidad. Si a eso se le suma la belleza natural de Argentina como parte del recorrido, aparece una fórmula ideal para disfrutar unas vacaciones de ensueño.
El rincón desconocido de Argentina que es el destino perfecto para los fanáticos de los trenes
Quienes guardan un cariño por este medio de transporte, encontrarán la alternativa ideal para unas vacaciones con una experiencia completa.
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Este rincón ubicado en suelo argentino tiene una fuerte relación con la maquinaria, que forma parte de su encanto.
Este lugar tiene una historia que se conecta a través de rieles y paisajes que impactan a sus visitantes, además de otras alternativas para completar la experiencia. Todo eso convierte a este destino en un lugar inolvidable para quienes se aventuren a conocerlo.
Dónde se ubica El Maitén
El Maitén se ubica en el noroeste de Chubut, dentro del departamento Cushamen y en la Comarca Andina del Paralelo 42. Está en un valle recorrido por el río Chubut, en una zona donde el paisaje de estepa empieza a mezclarse con el bosque andino, lo que le da un entorno distinto al de otros destinos patagónicos más conocidos.
Su historia está muy ligada al Viejo Expreso Patagónico, conocido como La Trochita. El pueblo creció alrededor de la estación y de los talleres ferroviarios, que todavía conservan locomotoras, vagones y herramientas usadas para mantener en marcha uno de los trenes a vapor más reconocidos del país.
Qué se puede hacer en El Maitén
El principal atractivo es viajar en La Trochita desde la estación local. El recorrido sale desde El Maitén y llega hasta el desvío Ingeniero Bruno Thomae o hasta el kilómetro 228, según la programación, con un trayecto de ida y vuelta que permite ver el valle desde los vagones de madera.
El apodo del tren viene de su trocha angosta, es decir, de la distancia reducida entre sus rieles. En este caso, esa medida es de 75 centímetros, un rasgo que lo volvió famoso y que también explica parte del trabajo de conservación que se realiza en los talleres.
En esta localidad, el turismo ferroviario no queda limitado al paseo en tren. También se puede recorrer el museo y conocer los talleres donde se reparan locomotoras y vagones. Muchas piezas ya no se fabrican de manera industrial, por eso los trabajadores deben hacer arreglos y repuestos de forma artesanal.
Fuera de la estación, uno de los sitios más visitados es el Cañadón de los Ensueños, ubicado a unos 5 kilómetros. Allí hay un arroyo de aguas claras, vegetación nativa y una caminata que lleva hasta una cascada después de aproximadamente dos horas de recorrido.
También se puede visitar el cerro La Cruz, que tiene miradores hacia el valle, y observar la formación rocosa conocida como La Bella Durmiente, una de las postales clásicas de El Maitén. En los alrededores del río Chubut aparecen actividades como pesca deportiva, paseos náuticos y recorridos fotográficos.
Cómo ir hasta El Maitén
La forma más directa de llegar en auto es conectar con la Ruta Provincial 70 desde la Ruta 40, a la altura de Epuyén. Otra alternativa es ingresar desde la zona de Leleque, con un tramo de ripio hasta el empalme y luego el camino hacia la localidad.
Desde El Bolsón, el viaje por ruta ronda los 55 kilómetros. Desde Esquel, la distancia es de aproximadamente 130 kilómetros, por lo que también puede organizarse como parte de un recorrido por la Comarca Andina o por el oeste de la provincia.
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