El dólar estadounidense continúa perdiendo terreno frente al euro y en la jornada del último viernes se alcanzaron niveles de 1,4391 dólares por euro. Entre los motivos fundamentales que actualmente argumentan esta continuación de la depreciación del dólar se encuentra la chance que la Reserva Federal de EE.UU. pueda hacer un nuevo recorte de tasa en los próximos días. En efecto, la Reserva Federal busca oxigenar la economía estadounidense tras la crisis inmobiliaria y por este motivo ya ha hecho un recorte de la tasa de interés de niveles de 5,25% a niveles de 4,75%, sin embargo, muchos analistas esperan que en la próxima semana pueda decidirse un nuevo recorte de tasa de 0,5 puntos y coloque la tasa en torno a 4,25%. Si bien esta decisión podría seguir oxigenando la economía, también es cierto que tiene sus riesgos ya que continuaría debilitando la moneda local ya que los inversores se verían atraídos a pasar sus fondos hacia una moneda más sólida o de países en crecimiento. A su vez, el hecho que se pueda pedir dinero más barato en préstamos estimulando el consumo y compras, pone en riesgo la inflación de ese país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En relación con lo comentado, pasaremos a desarrollar el análisis del comportamiento del euro frente al dólar estadounidense y a partir de ello inferir desde el punto de vista técnico no sólo cual es la tendencia posible a desarrollar por parte del euro en las próximas sesiones y próximas semanas, sino también determinar objetivos y parámetros a tener en cuenta para esta moneda.
Desde esta misma columna venimos anticipando que la tendencia del euro era alcista frente al dólar estadounidense, y que los precios buscarían superar la zona de 1,4 dólar por euro para finalmente buscar objetivos en torno a 1,445-1,45 dólares por euro. Actualmente los precios se encuentran cercanos a dicha zona de objetivo y esperamos finalmente la misma pueda ser alcanzada hacia las próximas sesiones. Sin embargo, también es cierto que desde el punto de vista técnico la estructura de avance que se observa en los últimos meses no es clara o bien podemos decir que no luce con un comportamiento que nos esté anticipando un techo próximo. En efecto, de acuerdo con nuestro modelo de análisis, consideramos que el avance actualmente en fuerza para el euro desde los mínimos de 1,16395 dólares que fuera visto en noviembre de 2005 forma parte de una onda 5 de la secuencia tendencial o bull market de la moneda europea que diera inicio en los mínimos del año 2000 en torno a los 0,8226 de dólar por euro. En un etiquetado de ondas debemos considerar; el avance desde 0,8226 visto en el año 2000 a los máximos de 0,9592 vistos hacia enero del año 2001 se trataría de una onda 1 mayor, posteriormente vimos un proceso correctivo en onda 2 mayor que fue desde los máximos de 0,9292 de enero de 2001 a los mínimos de 0,835 vistos en julio de 2001, es desde allí desde donde se inicia un vigoroso movimiento alcista en onda 3 mayor para el euro que será el encargado de llevar los precios hacia diciembre del año 2004 a valores de 1,3666, posteriormente desde allí observamos el recorte en onda 4 mayor a los mínimos de 1,1695 dólar vistos en noviembre de 2005 y finalmente desde entonces se encontraría en fuerza la onda 5 mayor de la secuencia.
Como ya hemos mencionado en otra oportunidad, es común desde nuestro modelo de análisis esperar que el movimiento en onda 5 de una secuencia tendencia sea de importancia y ello se fundamenta principalmente debido a que los movimientos finales de una secuencia alcista vienen acarreados por el sentimiento de euforia por parte de los participantes e inversores. De este concepto y debido a que actualmente no se observa una estructura de avance clara desde los mínimos de 1,1695 como para considerar que la zona de 1,445-1,45 pueda marcar un techo resulta posible pensar que finalmente el euro pueda buscar aún objetivos más ambiciosos hacia adelante. Es decir, si bien en el corto plazo podríamos esperar que la zona de 1,445-1,45 pueda actuar como resistencia intermedia conteniendo temporalmente el avance del euro, creemos que finalmente luego el alza de precios en esta moneda continuará y por lo tanto los precios podrían acceder en las próximas semanas e incluso en los próximos meses hacia objetivos bastante más ambiciosos ubicados en torno a 1,485-1,5 y muy posiblemente arriba de esa zona.
En este sentido, creemos que independientemente de eventuales recortes que puedan observarse en el euro desde los niveles actuales, estos deberían reconocer la zona de 1,425-1,42 como un sólido soporte para finalmente luego el alza de la moneda europea continúe su curso en camino de los objetivos más ambiciosos arriba favorecidos.
Solamente en caso que observamos inflexiones bajistas del euro desde los niveles actuales por debajo de 1,42 dólar estaremos alertando ante la posibilidad que de corto plazo se desarrolle un proceso correctivo mayor con un objetivo de 1,4-1,395, sin embargo, esperaremos luego que desde esos valores el accionar alcista del euro pueda quedar rehabilitado de todos modos y los objetivos antes propuestos puedan ser alcanzados.
EURO VS. LIBRA
Ante la debilidad que muestra el dólar estadounidense puede surgir la duda en el inversor si entre las monedas fuertes del mundo, principalmente las europeas, es conveniente estar posicionado en euros o, en su defecto, en libras.
De acuerdo con nuestra interpretación y a nuestro análisis, si bien resulta posible que la libra aún continúe con su proceso de apreciación frente al dólar estadounidense e incluso que los precios puedan superar los máximos históricos en torno a los 2,065, debemos saber que actualmente están dadas las condiciones para que sea el euro el que pueda fortalecerse más que la libra hacia las próximas semanas o meses.
Como se observa en la gráfica adjunta del ratio euro/libra, tras un tedioso período de consolidación en los últimos cuatro años, el euro finalmente habría roto al alza la secuencia y, por lo tanto, resulta favorecido esperar un fortalecimiento de la moneda de la comunidad europea frente a la moneda británica que conduciría los precios mínimamente arriba de los máximos de 2003 y 2004 en torno a 0,71-0,725 libras por euro y potencialmente buscar objetivos más ambiciosos hacia los próximos meses por encima de 0,80 de libra por euro; área donde se concentran los máximos históricos alcanzados en 1995-1996. En este sentido, desde nuestro punto de vista creemos que el inversor que tenga libras saldrá beneficiado respecto al inversor que tenga dólares estadounidenses, sin embargo, también creemos que aquel inversor que tenga en euros sus posiciones definitivamente será quien saque el mayor provecho en los próximos meses. Veamos...
Dejá tu comentario