El nuevo secretario de Seguridad, Alberto Iribarne, sostuvo ayer que los jueces, fiscales y la Policía tienen la obligación de actuar cuando la protesta social se convierte en delito y deriva en la toma de edificios públicos o la ocupación ilegal de una empresa. Recién instalado en su despacho del edificio de Seguridad Interior en el barrio porteño de Recoleta, Iribarne adelantó que habrá fuerte presencia policial en las calles, para controlar la protesta social y enfrentar el delito urbano. También confirmó que su segundo en la cartera será Ricardo Colombo, que vendrá a reemplazar al despedido fiscal José María Campagnolli. Lo que sigue son algunos de los conceptos más importante del diálogo con este diario.
El flamante jefe de Seguridad, Alberto Iribarne, adelantó ayer que el gobierno impedirá que la protesta social derive en delitos y ataques violentos como los ocurridos en la Comisaría 24ª o en la Legislatura porteña.
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