No comparto esa visión. Si bien los compradores de energía deberán desembolsar más plata, por los precios más altos, ese dinero no se esfuma, sino que va a los bolsillos de los productores. Tendríamos una redistribución de ingresos efectuada en el mercado, esto es, en forma consensuada, lo cual no es contractivo.
Tampoco comparto que se asemeje el mayor precio de un bien, o de un commodity, como el petróleo, a un impuesto. Porque el mayor precio es una consecuencia de decisiones libres y el vendedor necesariamente dará un uso a ese mayor ingreso. Un impuesto, por el contrario, es una redistribución forzada de ingresos que, como todo acto forzoso, destruye riqueza. En el libro mencionado explico que la riqueza de una sociedad es el resultado de acciones voluntarias. Por ello nunca puede equipararse un aumento de precios con mayores impuestos.
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