Reclamos sociales y política de ingresos

Opiniones

Cuando un sector de la sociedad considera que debe recibir beneficios y derechos a costa de los beneficios y derechos de que gozan otros, lo que corresponde hacer en primer lugar es determinar la justicia de esos reclamos.

Se ha puesto de moda señalar que las políticas que apuntan a la mejora social y a la redistribución del ingreso son inmorales. Se afirma que implican quitarle a alguien que tuvo logros por su propios méritos, para dárselos a otros que no se lo han ganado. Recientemente hemos leído también que “cuando un grupo suficiente de personas se convence que su necesidad es una obligación que otros tienen que satisfacer, la violencia es una consecuencia inevitable”.

Esta ideología no solo es profundamente cruel si no que lleva a terminar con el progreso social. Con esa óptica, cuando las mujeres luchan contra el patriarcado, están provocando la violencia. Poca importancia tiene el hecho de que a lo largo de la historia las mujeres hayan sufrido y aún sufren la violencia masculina. También sería violencia, entendida como una accionar destructivo, la aspiración de independencia de los patriotas que llevaron adelante la Revolución de Mayo.

Cuando un sector de la sociedad considera que debe recibir beneficios y derechos a costa de los beneficios y derechos de que gozan otros, lo que corresponde hacer en primer lugar es determinar la justicia de esos reclamos. Y la justicia es más que ideología. Implica valores que hacen a la esencia de la naturaleza humana.

Cuestionar cualquier reclamo frente al orden establecido como inmoral o violencia, es la ideología de los poderosos, no tiene nada que ver con la defensa de la libertad individual o la búsqueda de la paz social.

No es cierto que todo reclamo lleve a la violencia. Si es cierto que lleva al conflicto. Pero el conflicto es inherente al progreso.

Quienes vienen beneficiándose con las reglas de juego es obvio que no están interesados en cambios. Pueden dar a sus hijos educación y salud de las que otros carecen, eternizando las diferencias sociales. Gozan de beneficios fiscales, A veces usufructúan recursos naturales cuando estos deben servir a toda la comunidad. Pueden sacar partido del control monopólico en los mercados.

En Chile en particular hay un orden constitucional que privilegia a la casta militar, la privatización de los cursos de agua constituye un despropósito, el costo de la educación universitaria es inalcanzable para una amplia mayoría, el acceso a la salud y a la pensión no son satisfactorios pues no garantizan la supervivencia a grandes sectores de la población. La mejora en los indicadores sociales no es sinónimo de que estos hayan alcanzado niveles satisfactorios. El propio presidente Piñera ha reconocido que no se tuvo en cuenta las necesidades y por ello puso en marcha un programa de reformas en los que aún, muchos no confían

Por otra parte, la violencia en Chile parece más producto de los que quieren sofocar los reclamos que de quienes los promueven. De los que quieren mantener el statu quo y no de quienes pretenden modificarlo.

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