Jueces seguirían otorgando amparos
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¿Sería coherente que renieguen de su «sana crítica», y que les den la razón a dos ministros que vienen de desempeñarse en otros fueros ( Highton y Zaffaroni), otro que jamás había sido juez ( Maqueda), otro magistrado que canceló sus deudas hipotecarias pesificadas (Belluscio) y, finalmente, a quien está al borde de la destitución y espera la «bendición» que lo inmunice (Boggiano)?
Pues bien, siguiendo un razonamiento esperable, los jueces de primera instancia y camaristas de todo el país, que han mantenido su independencia jerarquizando a nuestra vapuleada Justicia, deberían respetar su convicción manteniendo sus propios precedentes, coincidentes con los dictados por la Corte en los Casos «Smith» y «San Luis», teniendo en cuenta, además, que la situación de «emergencia» que no alcanzó por entonces para justificar los decretos, hoy se encuentra mucho más superada según los guarismos que ostenta el propio gobierno.
• Previsible
Por ello es que el escenario previsible es que continúen prosperando los amparos a través de la sentencia de los tribunales inferiores, tras lo cual la Corte, caso por caso, aplicaría su aislado criterio de ordenar la restitución de la diferencia.
Pero allí aparecería en escena el reclamo adicional, contra los bancos y el Estado, que todo damnificado anhela desde hace casi 3 años: el de los daños y perjuicios por los intereses no cobrados, por el lucro cesante y por el daño moral padecido. Y sabido es que el proceso ordinario para reclamarlos, que puede traer aparejadas medidas cautelares contra los demandados, suele extenderse durante varios años.
(*) Presidente de la Asociación Civil de Defensa Ciudadana.




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