Optimizar la gestión sanitaria es crucial para garantizar la eficiencia y efectividad del sistema de salud, fortaleciendo a las aseguradoras para que puedan reducir sus costes, incrementando en simultáneo los niveles de atención de los pacientes.
La gestión integral de medicamentos y la receta electrónica son centrales para un sistema sanitario más efectivo.
La receta electrónica es central para un sistema sanitario más efectivo.
Optimizar la gestión sanitaria es crucial para garantizar la eficiencia y efectividad del sistema de salud, fortaleciendo a las aseguradoras para que puedan reducir sus costes, incrementando en simultáneo los niveles de atención de los pacientes.
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El proceso abarca la gestión de suministros médicos, el transporte de pacientes, y la coordinación de servicios entre diferentes niveles de atención, junto a otros factores.
Una gestión sanitaria eficiente asegura que los recursos, como medicamentos, equipos médicos y personal, lleguen a donde son necesarios en el momento adecuado:
Además, contribuye significativamente a la capacidad de respuesta ante emergencias y crisis sanitarias, como pandemias o desastres naturales.
En este contexto, la gestión integral de medicamentos y la receta electrónica, son dos variables centrales que contribuyen a que el sistema sanitario sea más efectivo, brindando soluciones que permiten a las organizaciones de salud gestionar de manera eficiente y transparente el uso de los medicamentos.
A partir de la entrada en vigencia del Decreto 345/2024 con la nueva reglamentación de la Ley 27.553, la incorporación de las recetas electrónicas introdujo un cambio clave en la forma en que los profesionales médicos prescriben medicamentos y tratamientos en la Argentina, aportando a una mejor logística de la salud.
Obligatoriedad del uso de receta electrónica para dispositivos de salud, estudios y prácticas médicas
Una nueva disposición del Ministerio de Salud de la Nación Argentina estableció la obligatoriedad de la receta electrónica en Argentina para la prescripción de estudios, prácticas y procedimientos, y de dispositivos de salud.
De esta manera se amplía la obligatoriedad de su uso, que hasta el momento estaba delimitado a la prescripción de medicamentos.
Así lo estableció la Resolución 2214/2025 del 18 de julio de 2025, que completa el proceso iniciado en 2024 y suma nuevos requisitos para la gestión digital de las órdenes médicas.
En el Anexo I de la resolución se describen los tres tipos de prescripción alcanzados:
En el artículo 2 de la Resolución 2214/2025 se establece que toda plataforma o sistema que emite la prescripción electrónica o digital, deberá resguardar la información de la receta en un archivo digital en una plataforma que actúa como repositorio registrada en el Registro Nacional de Plataformas Digitales de Salud (ReNaPDiS).
Además, dispone que toda plataforma que actúa como repositorio registrada en el ReNaPDiS:
Por su parte, el artículo 3 establece que las prescripciones deberán emitirse exclusivamente en formato electrónico o digital a través de plataformas registradas en el ReNaPDiS.
Mientras que el artículo 6 estipula que toda prescripción deberá consignar una Clave Única de Identificación de Receta (CUIR), conforme al Anexo IV de la resolución. Un sistema que garantiza la autenticidad, integridad y trazabilidad de las prescripciones en todo el territorio nacional.
El CUIR es un identificador numérico único que se asigna automáticamente a cada prescripción generada en el ecosistema sanitario, ya sea en formato digital o electrónico.
Este mecanismo previene duplicaciones, errores administrativos y fortalece el control tanto de la cadena de prescripción y dispensación de medicamentos, como de órdenes de prácticas, procedimientos y dispositivos.
La normativa incorpora entonces dos identificadores clave:
De acuerdo a lo que estipula el artículo 8 de la Resolución 2214/2025, los prestadores, plataformas y sistemas de servicios de salud deberán adaptarse de acuerdo a lo dispuesto en la presente medida, dentro de un plazo de hasta 45 días corridos a partir de la entrada en vigencia, a excepción de los plazos previstos en el ANEXO I.
La disposición establece diferentes plazos para la adecuación de los prestadores de salud y las plataformas digitales a parte de la publicación en Boletín Oficial:
Vale destacar que la receta en papel seguirá habilitada de manera excepcional en zonas con limitaciones de conectividad o acceso digital.
La incorporación de la receta electrónica permite a las organizaciones de salud gestionar de manera eficiente y transparente el uso de medicamentos, aportando las siguientes ventajas:
3, Historial médico accesible: facilita el seguimiento y el acceso al historial de prescripciones de un paciente, permitiendo a los médicos verificar rápidamente medicamentos previos y actuales, y tomar decisiones informadas sobre un tratamiento. Las recetas electrónicas pueden integrarse con historias clínicas digitales y otros registros, mejorando la coordinación y la gestión del cuidado del paciente.
Como destaca Luis Navas, CEO de Conexia, la receta electrónica va más allá de la digitalización del papel, al permitir una gestión eficiente y segura de los medicamentos, optimizando la transmisión de datos y reduciendo riesgos para los asegurados.
COO de Conexia
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