Mercados: el gran desafío es acumular dólares en el BCRA

Opiniones

Es importante destacar los avances con el BCRA, pero sin dejar de transmitir a los mercados señales más contundentes en el terreno fiscal.

El nuevo ministro de Economía, Sergio Massa, ha generado una buena noticia en los mercados con el canje voluntario de una serie de instrumentos de la deuda interna, por tres bonos duales, con vencimientos en junio, julio y septiembre de 2023.

De esta forma ha derribado lo que parecía ser una pared de vencimientos en septiembre de este año. No obstante, la misma se ha trasladado al tercer trimestre del año que viene, pero en el actual contexto coyuntural de la Argentina, hoy es visto como largo plazo.

Lo más destacable de esta operación es que ha despejado el horizonte de los próximos 90 días y reducido los riesgos de reperfilamiento o reestructuración, al menos en el corto plazo.

Entre los analistas se ha generado el debate de cómo valuar al nuevo bono dual, dado que el mismo puede ser comparado contra los instrumentos CER y al mismo tiempo contra los instrumentos dólar linked.

Se debate en el mercado si el bono dual protege más al inversor en un eventual escenario de desdoblamiento, en mi opinión le asigno muy baja probabilidad a dicho escenario. Si hubiese un desdoblamiento y el gobierno tuviese la intención de pagar los bonos dólar linked al valor del tipo de cambio oficial definido por la comunicación “A” 3.500 del BCRA, sería visto como un “default”, sería un evento muy grave. Más allá de la reestructuración realizada en los bonos soberanos emitidos en dólares, el Tesoro Nacional nunca pudo volver a los mercados internacionales de crédito, al mismo tiempo que los márgenes de conseguir más financiamiento del FMI son prácticamente nulos.

Por lo tanto, el gobierno necesita mantener una buena relación con el mercado de capitales local para poder seguir renovando vencimientos y financiar el déficit fiscal vigente. Más aún, cuando por el acuerdo con el FMI ha limitado el financiamiento que se puede realizar desde el BCRA. Vale la pena señalar que más allá de la limitación del FMI, hay una realidad en la que los márgenes de emisión rozan límites peligrosos, cuando la variación interanual del IPC alcanza al 71%. De modo que no veo que haya margen para hacer eso.

Más allá del logro en el terreno de postergar vencimientos, el gran desafío ahora está en el plano de los dólares. Hay una necesidad imperiosa de juntar reservas, para lo cual será necesario seducir a quienes tienen que liquidar.

La mejora en los precios de los activos financieros, con su consecuente reducción del riesgo país y una menor presión en los dólares de libre disponibilidad que acompañaron la asunción del nuevo ministro, en parte puede explicarse como un cambio de clima, pero también ha influido un contexto más favorable de los mercados internacionales y el impacto de la comunicación “A” 7552 que obliga a las empresas que necesitan acceder al MULC a liquidar sus posiciones de CEDEARs. Para evitar que el buen tiempo se termine, es necesario que comiencen a transmitirse señales más fuertes en el plano fiscal.

En el discurso de asunción, el ministro afirmó que se cumplirán las metas comprometidas con el FMI. En el plano fiscal eso significa una reducción del déficit de medio punto a un punto del PBI dado que la meta es de un déficit de 2,5% del PBI y según la mayoría de los economistas el déficit está escalando al 3,0/3,5% del PBI. El ministro anunció un aumento a los jubilados, quienes lo merecen, pero no queda claro cómo se financia dicho aumento y al mismo tiempo se reduce el déficit.

En el plano de las señales políticas, ha sido bien recibida la noticia que Economía ahora trabajaría con mayor coordinación con Energía, pero ha dejado un sabor amargo que no se haya podido, por el momento, nombrar a un viceministro. También se genera un interrogante de cómo se coordinará Economía con el BCRA.

En ese sentido, las medidas que anunció la autoridad monetaria parecen ir en el buen camino: el BCRA concretó una nueva suba de tasas de interés para acercar la Tasas de Política Monetaria a un terreno real positivo, la tasa nominal de Leliq será 69,5%, que equivale a una tasa efectiva (TEA) del 96,8%; paralelamente, los plazos fijos minoristas de personas humanas tendrán la misma TNA y TEA; al mismo tiempo, se permitirá a los Fondos Comunes de Inversión realizar pases con el BCRA.

Estas acciones fueron presentadas por el BCRA como una profundización de la coordinación con el Ministerio de Economía de la Nación para que la estructura de tasas de interés del BCRA presente spreads razonables en relación a las Letras del Tesoro Nacional. Por lo tanto, es importante destacar los avances, pero sin dejar de señalar que es necesario transmitir señales más contundentes en el terreno fiscal y que se tomen las medidas necesarias para poder fortalecer las reservas del BCRA, dado que la meta de activos internacionales se encuentra muy lejos de lo acordado con el FMI para el tercer trimestre del año.

Presidente y Fundador de Grupo IEB.

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