A la volatilidad de los mercados financieros internacionales de las últimas semanas se le ha adicionado en el plano local una fuerte incertidumbre derivada de la desconfianza a las mediciones de inflación como subyacentes para el cálculo del CER (coeficiente de estabilización de referencia) en particular, y al instituto de estadísticas, INDEC, en términos generales, que desde febrero de este año ha tenido un consecuente impacto en la volatilidad del mercado de bonos y que en estos últimos meses ha impactado directamente sobre la confianza de inversionistas generando una corriente masiva de venta de bonos argentinos a nivel local e internacional.
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En este sentido, la conjunción de temores desde el punto de vista local sumada a la incertidumbre acerca del rumbo futuro del mercado inmobiliario y de crédito de Estados Unidos, y su consecuente impacto tanto en el nivel de actividad como en el mercado de valores, ha producido estas semanas que las bajas que venían acumulándose desde febrero en los bonos de mayor plazo de deuda argentina, y desde junio en el tramo medio y corto de la curva de rendimientos, tuviera estos últimos días una profundización mayor, reflejo de la fuga a activos de calidad (flight to quality), haciendo retroceder la valuación de estos activos a niveles prácticamente cercanos a los pisos que se observaran a mediados de 2006 en lo que respecta a los títulos de mayor plazo.
Así se conjugan una serie de factores que empezaron a impactar con fuerza desde principios de año en el mercado de bonos de países emergentes y en particular en nuestro país, y que han demorado en trasladarse al plano accionario, dejando recién en estas últimas semanas fuertes caídas para las acciones locales, mostrando un retroceso del índice Merval desde el techo de 2.303 puntos de semanas atrás hasta la zona de 2.030 alcanzada este viernes último, esto es, una baja de aproximadamente 12% en escasas semanas. Si tenemos en cuenta la caída de precios de los activos de renta fija, las mismas se han evidenciado en porcentajes que van desde cerca de 31 por ciento de corrección para los bonos Par en pesos en la parte más larga de la curva de títulos en pesos, 26 por ciento de baja para los bonos Discount en pesos, ambos desde principios de febrero pasado, entre 17 y 13% para el tramo medio y aproximadamente de 6 por ciento para los bonos más cortos, como es el caso del PRE8, todos desde junio pasado. No obstante el castigo no se limitó a los activos denominados en moneda local que ajustan por CER sino que la fuga de capitales hacia activos de mayor seguridad, como han sido los bonos del Tesoro norteamericano en estas últimas semanas, produjeron también ventas en los cupones vinculados a la evolución del PBI local, con caídas de su valuación entre 25/30 por ciento en estos últimos meses, accionar que encontró fundamentos adicionales para la huída de inversores en los problemas energéticos del país, en las perspectivas de mayor cautela para el plano empresario que se derivan del posible impacto que genera la falta de caja de las empresas argentinas, que ya no alcanza para autofinanciar la inversión requerida, haciendo necesario facilitar el acceso a mercados de crédito externos y evitar subas marcadas en el costo del capital.
¿QUE NOS DICEN LOS GRAFICOS?
Si observamos la evolución de bonos de mayor plazo hasta su vencimiento tanto en la curva en pesos como en dólares,tomando como referencia los bonos Discount en pesos y dólares y como espejo observamos la evolución del índice de riesgo-país (EMBI+ Argentina) calculado por JP Morgan, vemos que el movimiento del índice de riesgopaís ha servido como un barómetro de anticipación haciendoun piso de importancia a principios de año en 182 puntos y desde allí mostrando señales de agotamiento a la fuerte dirección alcista en la valuación de los bonos locales después del canje de deuda en el año 2005, mostrando un fuerte avance que estas últimas semanas nos ha llevado de regreso a niveles de 487 puntos de riesgo, consistentemente arriba de los máximos alcanzados a mediados de 2006 y teniendo una resistencia siguiente en 500/520 puntos de este spread, niveles alcanzados hacia fines de 2005.
Consideramos que las profundizaciones bajistas observadas a fines de esta semana, donde las caídas con gaps de precios anularon incluso los movimientos incipientes de recuperación vistos a mediados de la semana, podrán corresponderse con presiones adicionales de las mediciones de riesgo en esta semana que se inicia, no obstante, las divergencias que se observan en osciladores técnicos y la sobreventa que se acumula en el mercado de renta fija local denotan la posibilidad de estar cercanos a formar un área de piso (al menos intermedio) en la valuación de los principales bonos, y en este sentido, comenzar a recuperar parcialmente las bajas de las últimas semanas...
En el caso particular de bonos de largo plazo, la franja de 44/42,5 pesos en los bonos Par en pesos nos marca el primer soporte técnico, y para los bonos Discount en pesos los soportes los encontramos en la zona de 115-111 pesos. A su vez el segmento medio de la curva muestra en el área de 100/95 pesos un sustancial soporte para los BODEN 2014 y el área de 175/174 pesos podría ser sostén en el caso del PR12 de la baja desarrollada desde los últimos máximos de 201,5 pesos observados en junio... e ir permitiendo paulatinamente un proceso de recuperación para las semanas que siguen en el mercado de renta fija... Veamos cómo sigue la secuencia...
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