El periodista dialoga con un banquero sobre las medidas que tomó el Banco Central para bajar las tasas de interés en los créditos a las empresas. Además, adelanta la estrategia de las entidades para eludir el pedido del gobierno. Veamos.
B.: Sí, pero hay un solo inconveniente: que alguien tome el crédito.
P.: Le adelanto que a esa tasa va a tener una fila larga. B.: Sí, pero nosotros le vamos a pedir carpetas y más carpetas hasta que se canse y desista del trámite. Esto es como las inversiones de los empresarios. Van a ver al Presidente y le dicen: en los próximos años invertiremos cientos de millones de dólares. Y no lo hacen. Al año siguiente vuelven con otro anuncio similar y así sucesivamente. El Presidente queda contento porque sale el anuncio en los diarios. Luego, si se invierte o no, es otro tema. Todo es virtual. Con los anuncios alcanza, no importan los hechos.
P.: ¿Pero el Banco Central no les va a habilitar una línea de crédito subsidiada para que presten?
B.: El Central amplió de $ 2 mil millones a $ 3 mil millones las líneas de pases activos, es decir, el dinero que se les presta a los bancos. Ya con $ 2 mil millones sobraba, los bancos no tomábamos todo porque no nos sirven estas líneas. Aunque aumentó el plazo de 30 a 60 días, es un plazo corto. Si yo tomo dinero a 60 días a la tasa subsidiada del Central y lo presto a una empresa a 1 año o año y medio, ¿quién me asegura que dentro de 60 días el Central me renueva la plata?
P.: ¿Pero el Central no es una entidad autónoma?
B.: No, está politizado y se ha aislado de los bancos. En agosto, cuando necesitamos liquidez, el Central se borró y no nos recompró las Nobac. Esa fue una agachada que el sistema no perdona.
P.: ¿Y ustedes le dijeron a Martín Redrado (presidente del Central) que esto no es solución?
B.: Se le dijo que si quiere que prestemos barato, nos dé dinero a más largo plazo porque si no corremos el riesgo de quedar descalzados. Aparte, una característica de este gobierno es su imprevisibilidad. Un día amanece enojado con los bancos y le ordena al Central que haga cancelar todos los pases y nos deja girando en el aire. Otra buena solución sería que nos recompre las Nobac y Lebac más largas.
P.: Y no hablar si a algún amigo de Santa Cruz se le ocurre comprar un banco.
B.: Con estas líneas de créditotiene todas las armas para debilitarlo.
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