La fortaleza, sorprendente para muchos, que ha tomado el dólar frente a las principales monedas del mundo ha sido notable durante los últimos cuatro meses. A modo de ejemplo de lo mencionado, nos encontramos que la recuperación frente al euro ha sido de 24%, en tanto frente a la libra ha sido de 27,5% y con respecto a otras monedas de importancia como el dólar canadiense o bien el dólar australiano llegó a estar entre 30%-40% en ese mismo período; comportamiento ya más similar al que se ha apreciado respecto de las monedas latinoamericanas.
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Más allá del cambio de tendencia que se ha observado en el dólar, quizás lo más sorprendente sea la velocidad con la que se ha dado el movimiento, ya que más allá de las magnitudes de recuperación logradas hasta el momento, lo que se espera es que la tendencia pueda continuar acentuándose hacia los más cercanos meses y hacia el próximo año incluso, principalmente por las características tendenciales que se observan en los movimiento pro dólar de los diferentes cruces.
Tales expectativas se clarifican cuando observamos la gráfica del Dólar Index, allí podemos identificar cómo en los mínimos de marzo pasado en torno a los 70,8 puntos de índice se ha efectuado un cambio de tendencia a todo el ciclo de baja que diera inicio en los máximos del año 2001. Esta tendencia alcista de la divisa se presume será mayor en precio y tiempo, la cual creemos en términos del índice podría buscar valores superiores a los 100 puntos, lo que estaría en línea con una depreciación mayor a la vista hasta el momento de monedas como euro y libra, entre otras.
Tal comportamiento del dólar en los últimos meses ha corroborado una vez más el ciclo de largo plazo que hemos propuesto desde esta misma columna, donde se observa cómo desde el año 1971, cuando el dólar se libera al mundo y deja de estar alineado al oro, se completan tres claros ciclos de bear market para la moneda estadounidense con una duración de siete años exactos que indicaban un cambio de tendencia a favor del dólar a partir de este año 2008. Corroborada esta visión con el rally del dólar de los últimos meses debemos esperar ahora que independientemente de recortes temporales que puedan darse en el transcurso de las semanas, la moneda estadounidense extenderá el avance como tendencia principal. En relación con lo comentado es importante entonces hacer un análisis más específico de corto plazo al comportamiento del cruce frente al euro y a la libra, para entonces a partir de ello poder no sólo establecer magnitudes de bajas para estos dos cruces hacia adelante sino incluso identificar escalones desde donde el dólar podría sufrir recortes temporales antes que la tendencia principal continúe su curso.
ANALISIS DEL EURO VS. DOLAR
El máximo valor de apreciación alcanzado por este cruce se logra hacia el pasado mes de julio en valores de 1,6037 dólares, y desde estas instancias los precios han inflexionado de manera consistente a la baja hasta alcanzar niveles de 1,235 dólares por euro. Nuestra interpretación se inclina por considerar la baja es al menos de carácter correctivo al trayecto de avance en fuerza desde los mínimos del año 2000. Esta lectura nos indica que la misma puede ser aún de un grado mayor hacia los próximos meses e incluso hacia el próximo año con objetivos de 1,16 y óptimamente en niveles de 1,10 dólares por euro. Sin embargo, en el corto plazo se observa que la zona de mínimo alcanzada en torno a 1,235-1,21 es considerada soporte intermedio desde donde el euro podría recuperar posiciones al menos de manera temporal, buscando regresar hacia la zona de 1,38-1,4 en las próximas semanas para recién luego el alza del dólar retome su curso y los objetivos de 1,16 y potencialmente 1,10 dólares sean alcanzados. En relación con lo comentado, si bien surge una oportunidad de compra en la zona de 1,235-1,21 alcanzada, debemos tomar dicha posición como algo transitorio para luego buscar nuevamente la oportunidad de venderse en euro en busca de los objetivos proyectados.
ANALISIS LIBRA VS. DOLAR
En el caso de este cruce, la baja de la moneda británica ha sido más consistente pasando de niveles de 2,11 dólares por libras en noviembre del pasado año 2007 a niveles de 1,452 dólares en la última semana. Esta zona de 1,45-1,42 está representada por mínimos de la libra del año 2001. Creemos que ya sea desde los mínimos conseguidos o tras una baja de lleno hacia la zona mencionada debería habilitarse una fuerte recuperación de la moneda británica que sea capaz de llevar los precios en un corto plazo arriba de 1,6-1,65 dólares para buscar valores de 1,75-1,8 como parte de un proceso de recuperación parcial a la baja sufrida el último año. Bajo este esquema propuesto, observamos en libra también una oportunidad de compra de corto plazo, haciendo la misma salvedad que en el euro donde de darse el rebote esperado sólo sería por el momento interpretado como movimiento temporal. Veamos...