Cada 12 de agosto se celebra el Día Internacional de la Juventud, una fecha que nos invita a reflexionar acerca de las dificultades que enfrentan los jóvenes, como así también celebrar el potencial que tienen en la construcción de nuestra sociedad.
Cada 12 de agosto se celebra el Día Internacional de la Juventud, una fecha que nos invita a reflexionar acerca de las dificultades que enfrentan los jóvenes, como así también celebrar el potencial que tienen en la construcción de nuestra sociedad.
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Actualmente, el mercado laboral presenta una seria dicotomía: por un lado, el 78% de los empleadores argentinos informan que tienen dificultades para cubrir las posiciones requeridas; mientras que, el 75% de los jóvenes señalan que tienen problemas para encontrar trabajo.
Este desacople entre la oferta y la demanda laboral nunca había sido tan evidente y dramático. Por un lado, la transformación tecnológica conlleva una creciente demanda de nuevas habilidades tanto técnicas como humanas. De hecho, la obsolescencia del conocimiento avanza a tal velocidad que se estima que para 2025, el 50% de todos los colaboradores necesitarán volver a capacitarse. Por otra parte, los jóvenes tienen, como nunca antes, una agenda muy marcada a la hora de elegir dónde trabajar, y conceptos como diversidad, impacto ambiental, bienestar o plenitud son variables que determinan la elección de aquellos que están más capacitados.
Entonces, ¿cómo podemos hacer para reducir esta brecha?
La empleabilidad se ha tornado un desafío de todos. Es imperioso que el sistema educativo formal tenga contenidos alineados con las necesidades del mercado laboral, cada vez más signado por la necesidad de personas que sepan trabajar en equipo, que tengan alta creatividad y resiliencia y fuertes habilidades de pensamiento crítico y resolución de problemas. Por otra parte, es necesario complementar la formación a través de la experiencia práctica y para eso se requiere de normas laborales ágiles que faciliten y fomenten el acceso de los jóvenes sin experiencia a su primer empleo.
A su vez las empresas que quieren captar talento joven tienen que revisar su agenda y ser sumamente consistentes entre lo que dicen y lo que hacen. Los sesgos culturales todavía siguen impactando fuertemente en las elecciones educativas, y esto es una responsabilidad de todos, también de las familias: sólo una escasa minoría de jóvenes que pueden ingresar a la universidad lo hacen en carreras que tendrán alta demanda laboral. Finalmente, los jóvenes necesitan desarrollar su capacidad de auto aprendizaje y la responsabilidad personal que significa adquirir habilidades y conocimiento de manera continua para mantenerse empleables.
En definitiva, el Día Internacional de la Juventud, nos interpela a todas las partes interesadas a unirnos en este esfuerzo por brindar a los jóvenes las habilidades necesarias para tener éxito en el mundo laboral actual. Solo a través de un trabajo conjunto y un compromiso continuo podremos cerrar la brecha y asegurar un futuro próspero para ellos y nuestra sociedad.
Director General de ManpowerGroup Argentina
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