El ex presidente
del
BCRA Aldo
Pignanelli
aseguró que
«hay que
estar atento al
precio de la
soja: 80% del
superávit son
retenciones».
El ex presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, asegura que con la crisis internacional «asistimos al fin de una forma de hacer negocios financieros». En diálogo con este diario, el economista aseguró que no hay riesgos en el sistema bancario argentino «porque la gente no está retirando el dinero de los bancos. Se da el fenómeno inverso. Además, la mayor parte de la liquidez de los bancos está en Lebac, títulos que no se devalúan, tienen renta fija y garantía del Banco Central».
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Aquí lo destacado de la entrevista con Aldo Pignanelli que aclara que a «a veces una buena decisión financiera no es tanto ganar plata sino dormir tranquilo»:
Periodista: Hoy (por ayer) se vieron nuevamente caídas en las Bolsas mientras se demora la aprobación del rescate en Estados Unidos ¿Cómo evalúa esta situación?
Aldo Pignanelli: Lo que estamos viendo en los mercados es la incertidumbre que genera la no aprobación en la Cámara de Representantes del proyecto. Se observa un desarme del negocio de apalancamiento y de derivados, que hace que todos los fondos de inversión están saliendo de estos activos y provocando la baja generalizada. Los países emergentes son los más castigados porque son de donde primero salen. Asistimos al fin de una forma de hacer negocios financieros.
P.: ¿Empieza entonces otra forma de hacer negocios financieros?
A.P.: Sí. La Reserva Federal está aprovechando la oportunidad de comenzar a controlar a los bancos de inversión. Ahora los que quedaron vivos ( Goldman Sachs y Morgan Stanley) han sido transformados en bancos comerciales. Se vuelve a la tradicional banca que había en los 80. En los últimos años la banca de inversión le había quitado en Estados Unidos a la banca comercial 50% del negocio. Esa parte estaba controlada por la Comisión Nacional de Valores (SEC), que no establece normas prudenciales, ni encajes mínimos, ni efectos de capital propio contra capital de terceros. Ahí hay apalancamientos que llegan hasta 70 veces. En cambio la banca comercial por norma de Basilea no puede apalancar más de 7 u 8 veces. Ahora la Fed logra poner bajo el contexto de su contralor todo el sistema.
P.: ¿Alcanzarían los 700 mil millones de dólares que el gobierno calculó en el paquete de ayuda?
A.P.: A medida que aparezcan los balances de las instituciones, recién se conocerá la gravedad de la crisis y lo necesario para actuar. Pero por algo llegaron a ese número. Generalmente, la técnica que se utiliza en estos casos es que se pone un monto determinado pensando que llegado ese volumen de retiro de pago, el mercado se calma. Cuando se llega a pagar un tercio como máximo de los activos, empieza a frenarse el problema.
P.: ¿Cómo afecta esta incertidumbre a la economía mundial?
A.P.: Dejará de crecer como lo hacía. Habría recesión en el corto plazo que todavía no se vio. Superada la crisis, puede haber un rebote en la economía mundial para el segundo semestrede 2009. Pero bonos y otros activos de países emergentes no recuperarán en el corto plazo los valores precrisis.
P.: Hoy (por ayer) la Bolsa en Buenos Aires cayó 5,5% ¿Se preveía que el impacto de la crisis iba a ser tan fuerte?
A.P.: Sí, porque no es que los fondos o los bancos de inversión están perdiendo solamente los activos sino que están cerrando. Se produce el efecto manada. Todos salen a vender al precio que sea, porque hay orden de irse. Salen del país que pueden, por eso les pegan también a quienes tienen buenas notas como Brasil, Chile o México.
P.: ¿Ve riesgos para el sistema bancario argentino?
A.P.: No, porque la gente no está retirando el dinero de los bancos. Al contrario, se da el fenómeno inverso. Muchos de estos capitales se están refugiando en los bancos, en plazos fijos, comprando bonos del Tesoro de Estados Unidos vía los bancos, o comprando dólares y guardándolos. Además, no nos olvidemos que la mayor parte de la liquidez de los bancos está en Lebac del Banco Central y son títulos que no se devalúan, tienen renta fija y garantía del banco central. Hay que agradecer al que inventó las Lebac, es una de las razones por la que los bancos hoy están muy fuertes.
P.: ¿Cómo encuadra el nuevocanje de deuda argentino en este contexto?
A.P.: Es necesario porque la Argentina no está inserta en el mundo, aunque por unos meses los mercados internacionales van a estar completamente quietos. Previendo que viene un cambio en que los bancos comerciales volverán a manejar las opciones de inversión, la Argentina tiene que estar preparada y solucionar temas pendientes.
P.: ¿El pago al Club de París estaría en la misma línea?
A.P.: Sí, aunque sería más precavido con el pago total de esa deuda dado el contexto internacional. Avanzaría en la negociación pero a la espera de cómo se resuelva la crisis internacional.
P.: ¿Cómo está la Argentina parada frente a esta crisis en comparación con otras?
A.P.: Sí, comparamos con la crisis rusa de 1998 o el tequila de 1995, está mucho mejor porque hoy no está en el mercado internacional. Es decir: no estamos mejor por virtud sino por defecto. Habrá sí, un menor crecimiento de la economía argentina que ya se nota. Hay menor demanda, menor consumo, problemas de financiamiento en las empresas y en precios de exportación. Hay que estar muy atento al precio de la soja porque hoy 80% del precio del superávit primario son las retenciones al agro.
P.: ¿Sirve el avance en el ajuste de tarifas?
A.P.: Es un tema ya ineludible porque el costo de los subsidios que es ya de $ 40 mil millones por año, se hace insostenible. Juega a favor la baja en el barril del petróleo ya que los subsidios más altos se dan en el gasoil o fueloil para las centrales térmicas.
P.: ¿Pero ese ajuste traerá más inflación?
A.P.: Sí. Los servicios públicos ponderan 20% sobre el índice de costo de vida por lo que cada 10% de aumento en las tarifas hay 2% de aumento inflación. Pero como el gobierno lo hará por etapas, se va a ir diluyendo con el tiempo. Igualmente para setiembre, la inflación dejó de ser un problema grave para el país porque hay una desaceleración. En setiembre subiría medio punto, por bajas en los alimentos.
P.: ¿Recomienda a los ahorristas comprar dólares?
A.P.: En Latinoamérica siempre la moneda de referencia es el dólar. Acá el gobierno intentará llevarlo y mantenerlo en $ 3,20. A veces una buena decisión financiera no es tanto ganar plata sino dormir tranquilo.
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