Ventaja ante una guerra regional

Opiniones

Pekín - En la tercera semana de enero, las Fuerzas Armadas chinas dispararon un misil de largo alcance que destruyó un satélite propio colocado en el espacio.

La inteligencia satelital de EE.UU. lo detectó y este país, al igual que el Reino Unido, Canadá, Australia, Japón, Corea del Sur y Taiwán, reclamó contra el hecho, argumentando que China estaba militarizando el espacio y poniendo en riesgo el equilibrio militar mundial.

Se trata de la iniciativa militar china más importante para tratar de anular, o por lo menos reducir, la superioridad militar que en el Asia tiene EE.UU., la que respalda a sus aliados en la región, como Japón, Corea del Sur y Taiwán.

Es cierto que China tiene el arma nuclear y que ello impediría cualquier ataque de sus vecinos, por el tipo de respuesta que éstos podrían recibir. Pero también es cierto que el control militar del espacio que tiene EE.UU. permite a sus aliados contar con una eficaz defensa antimisiles, que podría anular la ventaja relativa que para China representa tener el arma nuclear.

Además, los satélites son usados para guiar misiles en misiones de ataque, para comunicaciones encriptadas y para inteligencia. Para cualquier aliado estratégico de Washington es una ventaja muy importante en un conflicto. En alguna medida, es lo que sucedió con Gran Bretaña durante el conflicto de Malvinas.

Mientras la política exterior china plantea que el país carece de planes de agresión, que sólo busca defenderse y mantener la paz, la realidad es que pensadores estratégicos chinos han venido desarrollando una versión espacial de la llamada « guerra asimétrica» (cómo el más débil puede derrotar al más poderoso con un uso inteligente de los recursos).

Se trata de cómo, en un eventual conflicto, poder neutralizar la ventaja que tiene EE.UU. con el dominio militar del espacio.

Cabe señalar que este dominio es el que permitió a Ronald Reagan el triunfo en la Guerra Fría, al no poder la entonces URSS competir tecnológicamente. Es que el proyecto «Guerra de las Galaxias» neutralizó el poder de destrucción de los misiles soviéticos sobre EE.UU. y sus aliados.

Rusia, en primer lugar, y China, en segundo término, vienen reclamando a Washington la desmilitarización del espacio, para evitar que los satélites que se coloquen en él puedan tener uso militar. Pero el gobierno estadounidense no sólo se ha negado a hacerlo, sino que, además, ha puesto en marcha nuevos proyectos de largo plazo que le aseguren por varias décadas el dominio militar espacial sin competencia.

Tanto Rusia como China, mientras vienen planteando el reclamo, han ido desarrollando iniciativas para tener capacidad de usar el espacio con fines militares, aunque están muy lejos del nivel tecnológico de EE.UU.

  • Escudos antimisiles

    Lo que China está poniendo a prueba ahora es la capacidad de poder destruir los satélites espaciales de EE.UU., a partir de los cuales se desarrollan los escudos antimisiles, que dan seguridad contra la agresión nuclear.

    Sin la defensa antimisil que EE.UU. da a Japón, Corea del Sur y Taiwán y otros países de la región, el rol militar de China -único país de Asia que tiene el arma nuclear-, respecto de ellos, aumenta considerablemente.

    La capacidad de destruir satélites de EE.UU. con uso militar no resuelve todos los problemas que puede tener China, porque la flota estadounidense del Pacífico cuenta con submarinos con misiles nucleares que pueden ser disparados debajo de la superficie. Pero sí implica un cambio sustancial a favor de China en caso de un conflicto que se produjera, por ejemplo, con Taiwán, cuya recuperación es un objetivo relevante para la política exterior de Pekín.

    El aumento de gasto militar chino de este año de 15% sólo acentúa una tendencia que marca un incremento promedio real de 10% -con el crecimiento anual incorporado al PBI-en los últimos siete años.

    Ante los reclamos de los países de la región, el argumento chino ha sido que este incremento no tiene fines agresivos y que comprende rubros que no tiene fines específicamente militares.
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