En esa oportunidad, la presunta presión del empresariado apuntaba a frenar el proyecto -finalmente aprobado y hoy en vigencia en todo el país- que obliga a los médicos a recetar «expresando el nombre genérico del medicamento o denominación común internacional que se indique».
-¿Por qué no lo denunció en su momento? -se le preguntó.
-Porque no tengo ninguna prueba, me lo insinuaron. Había mucha presión.
Otro efecto previsible tras la declaración de Pontaquarto fue la
Dejá tu comentario