25 de mayo 2004 - 00:00

¿Acuerdo?

Carlos Reutemann y José Manuel de la Sota sumaron ayer otra preocupación a Néstor Kirchner en la interna del peronismo. Aunque se anunció casi como una casualidad -el santafesino estaba probando una nueva camioneta 4x4-, ambos estuvieron reunidos a solas por largo tiempo en la residencia de De la Sota. ¿Se sumaba Reutemann con ese acto al «grupo vagón» que pretende frenar el avance de transversales en Buenos Aires y el país? Nadie lo confirmó ayer, pero el delasotismo veía ya como aliado al senador en el intento del PJ para frenar el armado de una estructura propia de Kirchner en territorio bonaerense, cordobés y santafesino.

Córdoba (especial de «La Mañana de Córdoba») - Carlos Reutemann ingresó ayer, a la mañana, por sorpresa en la casa de José Manuel de la Sota en Carlos Paz. La excusa para estar en esa zona fue que el ex gobernador estaba probando la nueva versión Z3-4x4 de BMW, y mantuvo una conversación extensa con el cordobés, lo que desató la especulación que el senador santafesino está cada vez más cerca de sumarse al «grupo vagón».

El «pejotismo» quiere darle un ultimátum a Kirchner para que detenga el armado transversal, que ya avanza en Buenos Aires (territorio de Eduardo Duhalde), Córdoba y Santa Fe (distrito de Jorge Obeid y Reutemann).

El ex piloto de Fórmula 1 ingresó de incógnito a la residencia a orillas del Lago San Roque, para mantener una larga conversación con De la Sota, ámbito donde fue bien recibido no sólo por la amistad que mantiene con el gobernador cordobés, sino también por la afición compartida por los «fierros».

• Coincidencia

A la hora de hablar de política, Reutemann coincidió con las reivindicaciones que demanda el denominado «grupo vagón» (nacido de una foto con Eduardo Duhalde en San Vicente), en especial con la necesidad de salir a frenar el proyecto de transversalidad que enarbola Néstor Kirchner para sumar a la izquierda y desplazar al «pejotismo». El santacruceño se sinceró días atrás, precisamente, con el «Lole» a quien dijo que no quería presidir el PJ ya que considera que las estructuras partidarias están agotadas.

Reutemann
es otro dirigente que siente la presión nacional sobre sus espaldas, en especial desde que se iniciaron acciones tendientes a complicarlo por el manejo de los 500 millones de pesos que Duhalde le concedió siendo presidente para ayudar a los inundados santafesinos.

También Obeid está inquieto por el respaldo de Kirchner al intendente socialista de Rosario, Miguel Liftchitz, a lo que al descontento se sumaría el que expresa Reutemann contra algunas acciones del actual titular de la Casa Rosada.

La delicada situación de los gobernadores con el Presidente, más allá de la foto que se tomó
Kirchner con De la Sota la semana pasada en la Casa de Gobierno provincial en un intento por quitar presión a su presentación transversal con Luis Juez, es parte de la discusión en el PJ nacional.

• Necesidad

De allí que reforzar el « grupo vagón», originalmente compuesto por Duhalde, De la Sota, Jorge Obeid, Daniel Scioli, Eduardo Camaño y José María Díaz Bancalari, sea una necesidad del peronismo para formar un frente que pueda oponerse con algún éxito al poder y fondos que maneja el santacruceño.

Quiere
De la Sota concluir con éxito la negociación nacional por la coparticipación (preocupación que comparte el «Lole») y, en especial, el Programa de Financiamiento Ordenado; aunque nunca descarta la posibilidad de poder subirse nuevamente al escenario nacional como referente de un centroderecha moderado con respecto a las posturas ideológicas del santacruceño.

Otro problema que afrontarán los gobernadores es
el previsible pedido de Kirchner para que el año que viene les abran a sus referentes las listas de diputados nacionales. El santacruceño dice querer hombres propios en el Congreso, para poder manejar sus decisiones sin recurrir al respaldo de Duhalde, De la Sota y otros gobernadores. Sospechan que esta necesidad lo llevará a reclamar la inclusión de «leales» en todas las boletas del PJ en el país. « Entre 50% y 70% de los cargos», especulan.

Como casi la totalidad, Córdoba incluida, de las provincias necesitan las mejores relaciones con la Nación (mejor dicho de sus fondos) para transitar la crisis, esto torna difícil a los titulares de los ejecutivos provinciales decirle no al pedido presidencial.
De aquí la necesidad de abroquelarse que tienen los gobernadores para resistir.

Dejá tu comentario

Te puede interesar