El alerta y la preocupación por la crisis en la actividad petrolera que afecta a Chubut se extendieron por la Patagonia y ya llegaron a empresas y gremios de Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
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Según sostuvo Ricardo Celi, secretario de la Cámara Empresaria Industrial, Petrolera y Afines de Neuquén (Ceipa), la explotación de gas y petróleo en la región es preocupante. "Nos encontramos en una situación como la de 2008 y 2009", explicó el dirigente empresario. "Cuando se habla de 2.000 o 3.000 trabajadores en riesgo, estamos hablando de empresas como la mía, que tiene a 45 trabajadores desde abril del año pasado sin trabajar porque queremos evitar los despidos", remarcó el miembro de la entidad, que agrupa a más de 60 empresas al sector hidrocarburífero.
Celi consideró que del trabajo conjunto entre el gobierno provincial, los compañías locadoras y los trabajadores se deben genera una nueva matriz productiva. "Los sindicatos e YPF trabajan en conjunto para relocalizar al personal porque en algunos casos su trabajo dejó de hacerse y al cambiar la matriz de inversión también fue cambiando el gerenciamiento de algunas empresas que quedamos 'aleteando' en el mercado", describió.
"Tenemos que adecuarnos a la situación internacional. No podemos en Argentina perforar un pozo que a un costo de u$s 15 o u$s 16 millones, cuando la media en el mundo es de u$s 8 o u$s 10 millones", señaló el empresario, según reprodujo el diario la Mañana.
"Tengo la esperanza que se esté trabajando duramente en ese sentido porque nosotros tenemos que ser autosustentables en Argentina", concluyó Celi.
En Río Negro la preocupación es la misma que en Neuquén y Chubut, donde el conflicto ya tomó estado público nacional. Esta semana se terminaron las vacaciones más de 1.000 trabajadores petroleros rionegrinos, pero todavía hay 17 equipos de perforación y workover que están paralizados y aún no hay certezas de que puedan volver a operar en el corto plazo.
En ese marco, el jefe del sindicato de petróleo y gas privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra, anunció la apertura del diálogo con YPF, Chevron y otras empresas para evitar despidos. Las firmas argumentan que el bajísimo precio del crudo a nivel internacional complica el sostenimiento de las inversiones y por ende, de los empleos.
"Estamos dialogando y creemos que la salida puede estar por el lado del gas, que tendrá un mejor precio. El gobierno tendrá que llegar a un acuerdo con las empresas por ese precio y así los equipos podrán volcarse al gas", señaló el líder sindical moyanista al periódico de Río Negro.
Pereyra explicó que no sólo las torres están paradas, sino también muchos servicios conexos que tienen menos ritmo de trabajo por la caída de la actividad. Se estima que por cada equipo parado hay 60 trabajadores sin tareas asignadas. Al estar parados en las bases, los operarios cobran menos por concepto de viáticos y horas taxi, que son los que engordan los recibos de sueldo, y se comienza a generar malestar. "(Los equipos) están armados, en la mayoría de los casos en el campo, esperando a tener tarea asignada. El problema es que no hay plata", graficó el gremialista.
Sin embargo, el también senador nacional aclaró que la situación es distinta a la de Chubut y descartó por ahora lanzar medidas de fuerza propias o sumarse a las de otros gremios. "Cuando hay situaciones límite, a las empresas les conviene que hagamos paro. Lo que hay que hacer es negociar", dijo al marcar la diferencia con otros sindicalistas.
En tanto, los petroleros de Santa Cruz y Tierra del Fuego siguen a la espera de definiciones del Gobierno nacional como los chubutenses. El secretario general de los Petroleros Jerárquicos de la Patagonia Austral, José Llugdar, reconoció las medidas que llevan adelante con los gremios santacruceños y chubutenses y exhortó a las organizaciones a "hacerse escuchar" en forma conjunta y tratar de regionalizar el reclamo. "No es Chubut únicamente, ni una localidad. Aquí el problema lo tenemos también en Santa Cruz y Tierra del Fuego. Esto nos une, aquí estamos todos juntos en esta lucha que nos está tocando a todos", remarcó el sindicalistas.
"Lo que debemos dejar de lado en esta situación son las internas que podamos llegar a tener cada uno de nosotros. Porque nadie debe creer que nos vamos a salvar solamente algunos. Aquí no se salva una empresa, una ciudad. O nos salvamos todos, o ninguno. Por eso gracias por esta lucha a Claudio Vidal y Jorge Ávila", dijo en referencia a sus pares de Petroleros Privados santacruceño y chubutense, respectivamente.
Para el jefe de los Jerárquicos australes, se debe encarar una lucha en defensa y preservación de las fuentes de trabajo, pero manteniendo la paz social en la Cuenca del Golfo San Jorge. "Esto habla a las claras de que acá no nos une la desgracia ni el espanto. Nos une la lucha, que es muy distinto, y eso lo dejamos bien en claro", subrayó Llugdar.
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