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Ante la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara baja, la legisladora de Valores para mi País, Cynthia Hotton y la diputada radical Elsa Alvarez, confirmaron los nombres de las personas que las presionaron para modificar su voto con respecto al Presupuesto 2011.
Hotton aseguró que la "presionó" la diputada del Frente para la Victoria, Patricia Fadel. Álvarez ratificó que recibió varios llamados: del intendente de su pueblo santacruceño Puerto San Julián, Nelson Gleadell, de un "secretario privado" del ministro de Planificación, Julio De Vido, que no dio su nombre y del actual titular de Sedronar y ex número dos del PAMI, José "Bochi" Granero, también santacruceño. Horas antes de la declaración de Alvarez, el jefe comunal Gleadell admitió que la llamó desde su celular "sin esconder nada".
La sala, copada por la oposición, se encuentra repleta. La titular de la Comisión, la peronista federal Graciela Camaño, dijo que sus secretarios de despacho recibieron al menos tres amenazas de bomba, pero el alerta sólo despertó las risas de los presentes, sin que nadie deje su silla. Más tarde, un grupo de la división explosivos de la Policía Federal revisó el lugar sin encontrar nada.
Según el relato de Alvarez, primero la llamó Granero, a quien dijo conoce de su "pueblo", e indicó que en esa comunicación le preguntó "qué grado de compromiso" tenía con el proyecto opositor y si en todo caso le "causaría mucho perjuicio" ausentarse.
Álvarez relató que, tras responderle que no se iba levantar, recibió el llamado del intendente Gleadell, que estaba en Buenos Aires y se mostró "preocupado" por el resultado del debate. "Guarda, porque se pueden caer varias obras para Puerto San Julián", le dijo el mandatario comunal, aunque Álvarez dijo que le explicó que "no es tan así", porque la oposición iba a "votar otro proyecto", por lo que el intendente "se quedó tranquilo".
La diputada radical dijo que el tercer llamado fue de alguien que se identificó como "el secretario privado del ministro Julio De Vido" que quiso comunicarlo con el funcionario, pero la santacruceña dijo que cortó la comunicación. Álvarez aclaró que "en ningún momento" recibió ofertas de sobornos, pero que sí hubo "perturbaciones" en su ánimo al momento de votar.
Hotton entregó a Camaño el mismo escrito que entregó a la Justicia por el caso. Acto seguido, la esposa de Luis Barrionuevo leyó ante los presentes la declaración. "Me presento a hacer la declaración bajo juramento. Es así que el miércoles pasado a las 23:30 aproximadamente, mientras me encontraba en el recinto de la Cámara de Diputados en el marco del debate, comencé a juntar firmas para un proyecto de defensa de la vida".
"Como no se encontraba Patricia Fadel en el recinto la llamé a su celular por ese tema y ella me dijo: `Vos siempre vas a contar con mi apoyo en estos temas´. Luego cambió el eje y empezó a darme explicaciones técnicas de por qué debía apoyar el Presupuesto", continuó Hotton en su declaración.
Además, agregó: "Le dije que no y me dijo ´Cynthia, no sólo se trata de apoyarte en tus problemas y mejorar tus estructuras, acá hay mucho más`. Le hice saber de ni compromiso con los valores y me dijo: `¿Y si te ausentás? Uno siempre tiene una complicación familiar´".
"Al transcurrir los minutos me sentí conmocionada en mi ánimo y decidí hacer una declaración", agregó Hotton en el escrito.
Luego de las declaraciones de Hotton y Alvarez, tomó la palabra Alejandro Rossi, quien cuestionó la convocatoria de la Comisión para tratar las presiones. "Esto es una clase de emotivismo berreta", dijo. Para el hermano del titular del bloque K, lo que sucedió fue propio de la actividad del Congreso. "Hay que lavarse el culo antes de hablar", lanzó.
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