Lo hicieron con tanto énfasis que suspendieron sus campañas electorales hasta que no se votase una ley imponiendo la caducidad de todos los mandatos. El viernes, además, No pasó mucho, hubo una adhesión apenas formal de algunas agrupaciones de izquierda que aprovecharon también para marcar disidencias con la diputada chaqueña, a la que acusan de usar este lema como una maniobra electoral para atornillarse en el poder.
Eso lo vio el Gobierno que atacó durante el fin de semana por dos flancos; primero distribuyó un trabajo del Ministerio del Interior que dice que en las próximas elecciones va a las urnas la renovación de 81% de todos los cargos electivos. Como si dijeran que por la permanencia de 19% de los cargos no hay que hacer tanta alharaca.
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