Nueva York (ANSA) - El cineasta afgano-norteamericano Jawed Wassel, que había coronado el sueño de su vida realizando una película de gran actualidad sobre los sufrimientos de su pueblo, fue brutalmente golpeado, acuchillado y descuartizado en su modesto departamento de Nueva York, informó ayer la policía.
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El miércoles pasado, pocas horas antes del estreno de su película «Firedancer», Wassel, de 42 años, había considerado que «Estados Unidos es el único lugar del mundo donde existen las oportunidades para todos».
Wassel, hijo de un general afgano, había abandonado clandestinamente Afganistán en 1972. En su película participaban ciudadanos afganos como actores para «hacer ver su sufrimiento». El cineasta nunca llegó al estreno de su película. Su cuerpo decapitado y desmembrado fue hallado al día siguiente.
Amigos y vecinos no dudan de que el atroz delito debe de estar vinculado con los ataques terroristas contra EE.UU., pero no saben si fue víctima del odio antiafgano o de una venganza de los talibanes.
Según la policía, la muerte de Wassel no tiene nada que ver con estas hipótesis. Nathan Powell, de 38 años, productor de «Firedancer», fue detenido y acusado del delito. Partes del cuerpo de la víctima fueron halladas en su automóvil. El móvil sería una banal disputa por dinero ocasionada por problemas financieros del film.
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