21 de noviembre 2003 - 00:00

Arrepentido, Farinello contra los planes sociales: "Es malo dar"

El declinante cura católico Luis Farinello ha limitado sus apariciones por TV casi exclusivamente a un sketch de cierre del "Canal 7" a la medianoche. La pantalla es cruel con quien pasa de moda como este dirigente humanista que dio un interesante reportaje a la revista "Debate" donde marca la cancha contra los piqueteros que él mismo ayudó a crecer. Dice que quienes reciben los planes prefieren esa dádiva y rechazar cualquier oferta de trabajo, es decir, aceptan una disminución de dignidad por seguridad y hasta pereza. Critica también a quienes usan esos planes para capturar clientela política.Algo que él también alimentó. ¿O el actual diputado kirchnerista Luis D'Elía no llegó a esa banca de la mano del Polo Social que animó Farinello, responsable de haber logrado merced a su popularidad que gente como Daniel Carbonetto o el "Barba" Francisco Gutiérrez ostenten hoy bancas en el Congreso de la Nación? El arrepentimiento para un católico es algo bueno; en este caso es interesante el giro de Farinello.Veamos los párrafos más interesantes del diálogo en "Debate".

Hay gente que supone que el problema es sólo de política económica, pero en realidad es cultural, algo más complejo.

Es que todo eso va a costar mucho reconstruirlo...Y no sé si se recupera... Mirá, te cuento otro fracaso mío, hace poco... Una carpintería con muchachos de la villa. Ojo, yo nunca voy a hablar mal de ellos... Son mis hijos, yo los vi nacer, los bauticé, los casé, pero... Les digo, muchachos, el lugar está acá, lo conseguí. Las máquinas están acá, las conseguí. La luz no se la cobran. La madera se la consigo... Tengo carpinteros que les van a enseñar el oficio, tenemos ya un pedido: hay que hacer 93 mesitas. Tenían que entrar a los ocho, llegaban a las diez, a las once venía la novia, ponían la cumbia, mate cocido, «¡voy a comer!», vuelven a las cuatro... ¿Entendés? Son mis muchachos... pero no tienen el hábito del trabajo. Hay gente con más de treinta años que nunca trabajó en su vida.
Aunque haya fábricas abiertas, no van a ir a trabajar. Estos planes Trabajar... todo esto le hizo daño a la gente... Tienen el plan, comen en el comedor comunitario, está Moria Casán en la tele, juega Boca, una película siempre hay para mirar. Es lindo no hacer nada y vos te vas acostumbrando, ¿viste? Es casi un milagro que el tipo se ponga de pie...

¿Hay dirigentes que dicen representar a los excluidos y en realidad viven de ellos, como los que integran organizaciones de desocupados o conducen grupos piqueteros?


Se vive de la pobreza. Hay muchas organizaciones de partidos políticos y grupos de piqueteros que también usan al pobre, ¿sabés? Lo usan para su «orga», ¿entendés?

¿Qué pasa con esos grupos piqueteros cuando es una persona como usted el que los denuncia?


Y... hay problemas. Algunas veces decir la verdad te trae problemas y te quedás muy solo, ¿sabés? Te quedás muy solo, muy solo...

¿Lo amenazan?


Y... cuando vas a una marcha piquetera... A mí me han insultado alguna vez, no todos, pero algunos me insultaron por cosas que yo había dicho... Tanto los pobres que están con D'Elía, Castells, o Barrios de Pie, por decirte nombres, o lo que sea, todos son pobres.

D'Elía, Castells, Pitrola, ésos no son pobres. Tienen casa, comida, manejan dinero...


Esto a mí me pone muy mal, porque los pobres son iguales, los de uno y los del otro. Están de aquí para allá y los llevan y los hacen putear a los otros y no quieren putear porque no entienden nada, y son iguales, y quieren sobrevivir nada más. Por eso a mí me da bronca que los usen a los pobres...

¿Pero qué hacer en el « mientras tanto»?


Vos los acostumbrás y esto es malo; es malo dar... La dádiva denigra al pobre... Mirá, el error más grande de mi vida de cura, en el laburo con los pobres, fue recibir unas becas que me dio a mí Armendáriz, el radical que fue gobernador de la provincia de Buenos Aires durante el gobierno de Alfonsín... Después de todo lo que pasó con los milicos, todo eso, me visitó Armendáriz y me dio trescientas medias becas, me dio terrenos para la construcción de viviendas... y yo feliz, parecía que tocaba el cielo con las manos. Pero fue el error más grande de mi vida. Ya los pobres no eran más mis amigos como antes; yo pasé a ser el que tenía las becas.

De hecho, D'Elía es diputado provincial por el Polo Social, el partido que usted fundó. Parece haber sufrido una decepción muy grande...


Muy grande, sí, muy grande. Yo me sentí usado, ¿viste? Encontré buenos compañeros también, excelentes compañeros, generosos, utópicos... pero también me di cuenta de esto: que yo interesaba porque era Farinello, por la trayectoria, porque tenía buena imagen, porque daba bien en las encuestas, ¿viste?, la foto, ¿ entendés? Y después, una vez que han sido diputados, no me han traído ni un paquete de fideos, ¿entendés?, ni un paquete de fideos... Mirá, a mí en una reunión me llegaron a decir: «¡Me tenés podrido con los pobres, acabala con los pobres!». Una vez fui al baño y entra un tipo del Foro con otro, a mear, no me vieron, y escucho que el otro le dice: «¿Y qué tal el cura?» Y el del Foro le contesta: «Y... es un buen tipo el cura, pero es un boludo».

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