Eduardo Duhalde asumirá hoy a las 12 el cargo de Presidente de la Nación como el quinto hombre que ocupa ese función en diez días tras la renuncia de Fernando de la Rúa y los provisoriatos de Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saá y Eduardo Camaño, luego de que lo eligiese la Asamblea Legislativa por la totalidad de los votos positivos, pero con la abstención de algunas bancadas minoritarias.
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Luego de la asunción a la Presidencia que juró anoche en el Congreso, el nuevo Presidente tiene prevista una reunión con los gobernadores de todos los partidos con quienes aspira a cerrar la negociación del nuevo gabinete. Con ellos negociará un gabinete multipartidario que según las versiones que corrieron ayer podría incluir a radicales como Jorge Enrique Vanossi, un ministro de Economía como Jorge Remes Lenicov, a José Pampuro en la SIDE y a un jefe de Gabinete procedente del peronismo del interior extraído de una larga lista que incluye al gobernador de Santa Cruz Néstor Kirchner y al senador nacional por el Chaco, el economista Jorge Capitanich.
La Asamblea eligió al ex gobernador y hasta ahora senador para cumplir el mandato que dejó inconcluso Fernando de la Rúa, es decir hasta el 10 de diciembre de 2003 y sin la misión que debía cumplir Rodríguez Saá de llamar a elecciones. En su discurso al aceptar la elección, Duhalde hizo tres anuncios clave: 1) que no se postulará como candidato para un nuevo mandato presidencial; 2) que el programa económico de su gobierno priorizará la devolución de los depósitos bancarios retenidos desde el 3 de diciembre pasado «según las condiciones pactadas originariamente por los ahorristas con las entidades»; 3) que el próximo viernes dará a conocer la lista completa de su gabinete y los puntos principales de su plan de gobierno.
• Nombres
Hasta anoche se conocían de ese equipo sólo algunos nombres del área económica, que estaría a cargo del diputado J. Remes Lenicov y acompañado, entre otros, de Jorge Todesca (viceministro), Alberto Abad (AFIP), Rodolfo Frigeri (Banco Nación), Lisandro Barry (secretario de Finanzas), José Ignacio de Mendiguren (Industria y Comercio) y Daniel Marx, confirmado como negociador externo, función que ocupa desde hace casi 20 años con todos los gobiernos.
Esos anuncios los hizo Duhalde como antesala de su juramento en la Casa de Gobierno, que permaneció como el Congreso ayer bajo una fuerte guardia policial en prevención de incidentes. Pese a ello, hubo refriegas ante el palacio legislativo entre seguidores de Duhalde y activistas de agrupaciones de izquierda que en algunos momentos fueron muy violentas. Duhalde sucede a Eduardo Camaño, presidente de la Cámara de Diputados, quien reemplazó a Adolfo Rodríguez Saá y Ramón Puerta, que se declararon enfermos el 31 de diciembre para cubrir lo que fue un virtual abandono de sus funciones tras la renuncia pública del sanluiseño.
Esa resignación ocurrió el 30 de diciembre en San Luis luego de que el entonces presidente provisional llamase a una cumbre de gobernadores del PJ para que respaldasen su gestión que incluía varios anuncios de sesgo populista y un anuncio nunca escrito de que pretendía prolongar su mandato hasta el 2003. La designación original de la Asamblea era para llamar a elecciones presidenciales el 3 de marzo y dejar el sillón, cuanto más, el 5 de mayo.
A esa cumbre asistió un grupo reducido de gobernadores lo que produjo una honda división en el peronismo: de un lado, los que siguieron a R. Saá a San Luis la noche de ese día como el riojano Angel Maza y el formoseño Gildo Insfrán. Del otro, José Manuel de la Sota (a quien R. Saá acusó de complotar en su contra con la insistencia en cumplir con el llamado a elecciones), Carlos Reutemann, Carlos Ruckauf, Rubén Marín y Néstor Kirchner.
Ayer se volvió a repetir la puja con gobernadores. La mayoría de los de signo peronista sesionaron en la Capital Federal encabezados por De la Sota -a quien sólo un grupo le reconoce liderazgo-para terminar apoyando en una reunión en el Congreso la nominación de Duhalde a cambio de integrar el gabinete con hombres propios de los mandatarios.
El nuevo Presidente también mantuvo largas negociaciones con la oposición radical --gobernadores y legisladores-y con los bloque del PJ del Congreso de diputados y senadores con el propósito de cerrar un número de adhesiones suficiente para que su mandato de 15 meses tenga más legitimidad que el de Rodríguez Saá.
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