La Justicia, a través de un fallo de María Servini de Cubría, confirmó anoche que el Partido Justicialista no competirá formalmente en las próximas elecciones con una fórmula propia. La esperada sentencia, como adelantó este diario, avala la idea duhaldista de que tres precandidatos (Carlos Menem, Adolfo Rodríguez Saá y Néstor Kirchner) puedan oficializar alianzas «autorizadas» del PJ con otros partidos. Una forma de menoscabar las posibilidades del candidato con mejor chance de triunfar en una interna que quedó suspendida con esta sentencia, que es Menem, con quien está enfrentado de mane-ra irreconciliable Eduardo Duhalde. Por lo demás, cualquier peronista podría ser candidato sin necesidad de esta autorización del congreso duhaldista, ya que eso no lo prohíbe ninguna norma. La sentencia de Cubría dice que es materialmente imposible hacer esta interna pero le concede al sector Menem dos logros: 1) confirma la fecha del 27 de abril para las presidenciales; 2) prohíbe expresamente la posibilidad de que un congreso designe a dedo el candidato, como amenazó reiteradamente el duhaldismo. Además, el fallo pide se abra una causa criminal contra las autoridades duhaldistas del congreso PJ por haber ignorado un amparo dictado a pedido de Menem por la misma jueza y le recrimina una conducta no democrática al impedir el disenso.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En el punto más importante de este fallo es que sepulta la posibilidad de que se realice una elección interna para elegir candidatos como reclama el sector menemista del PJ por imposibilidad material de realizarla.
En varias oportunidades, el propio Eduardo Duhalde argumentó que siempre el PJ había decidido los candidatos presidenciales por Congreso y nunca por elecciones internas, salvo la que en 1988 enfrentó a Menem con Antonio Cafiero.
Dejá tu comentario