El cardenal primado de la Argentina subrayó: "Nuestro pueblo no quiere sacerdotes crispados" y remarcó que los fieles quieren ser conducidos por pastores con "paciencia". El prelado se expresó así, su mensaje religioso al presidir la misa crismal en la Catedral metropolitana.
Veinte días atrás, la Comisión Permanente del Episcopado, encabezada por Bergoglio, advirtió que "la celebración del Bicentenario merece un clima social y espiritual distinto al que estamos viviendo".
"Es necesario que los poderes del Estado, de acuerdo a su naturaleza, actúen respetando su legítima autonomía y complementándose en el servicio al bien común", señalaron los purpurados.
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