«Es verdad que se fueron los diputados puntanos del bloque, pero en las próximas horas podríamos tener incorporaciones», fue la enigmática frase de Jorge Sarghini, jefe del bloque lavagnista de la Cámara de Diputados. El libro parlamentario de pases tiene como principales protagonistas a la santafesina María del Carmen Alarcón y al santacruceño disidente Eduardo Arnold.
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Un integrante de la bancada de Justicialismo Nacional -ex duhaldistas y ex menemistas opositores- reveló a este diario que tanto Alarcón como Arnold están a punto de «firmar» su incorporación al bloque lavagnista. Y el dato no es menor en el marco del armado político que impulsa el ex ministro de Economía de Néstor Kirchner. Tanto la legisladora santafesina como el diputado santacruceño aspiran a candidatearse para la gobernación de sus provincias.
La «Negra» Alarcón, quien llegó a la Cámara baja de la mano de Carlos Reutemann, había sido obligada a dejar la presidencia de la Comisión de Agricultura y Ganadería al objetar medidas del gobierno -como la aplicación de retenciones a los lácteos-.
La legisladora, que privilegió los intereses de su sector antes que la disciplina partidaria, pero también la política del gobierno para esa área, debió formar un monobloque propio: Pampa Sur.
La semana pasada, la legisladoraperonista ratificó que le gustaría presentarse a las elecciones por la gobernación de Santa Fe. También reconoció que está recorriendo la provincia y que a fin de año tendrá una definición en cuanto a su eventual presentación como candidata. Aunque aprovechó para arremeter contra Rafael Bielsa, uno de sus posibles rivales oficialistas en las internas abiertas, simultáneas y obligatorias: «Tiene bastante falta de respeto al querer presentarse, porque no vive en la provincia desde hace 30 años y ni siquiera tiene domicilio aquí. No sé cómo va a justificar eso legalmente», se preguntó la legisladora.
Fuertemente enfrentada también con el jefe de los diputados del Frente para la Victoria, el también santafesino y precandidato, Agustín Rossi, la legisladora de Pampa Sur se presenta como una candidata apetecible para la ingeniería lavagnistaque, de no poder incorporar a su armado al socialismo de Hermes Binner, podría impulsarla como postulante propia en Santa Fe.
También inminente sería el desembarco del ex gobernador de Santa Cruz, Eduardo Arnold, en las filas lavagnistas. El diputado está decidido a ser candidato a gobernador de su provincia, pero al no contar con el apoyo de Néstor Kirchner, el ofrecimiento del Justicialismo Nacional para ser su referente en tierras santacruceñas se tornaría irresistible.
Kirchner y Arnold, compañeros de fórmula en dos oportunidades en Santa Cruz, están cada vez más alejados y no es sólo por la determinación del legislador de ser candidato en un territorio donde, según se especula, el Presidente quiere que su hermana Alicia Kirchner sea la nueva mandataria provincial. Prueba de las ambiciones de Arnold son sus insistentes reclamos por la ley de lemas, sistema electoral imperante en Santa Cruz, que sólo sirve en la actualidad para elecciones municipales y de diputados por distrito, pero que hasta ahora no se aplica también en los comicios a gobernador.
El ex vicegobernador ya comenzó a mover toda la maquinaria burocrática que implica la formación de un partido provincial, y en esa iniciativa busca volver a reunir a quienes pertenecieron al movimiento político interno bajo el cual iniciara la alianza con Kirchner en 1991, el Movimiento Revolucionario Peronista. A él pertenecía originalmente también Sergio Acevedo, quien no sólo comparte con Arnold el mismo origen político sino que son oriundos del mismo lugar, Pico Truncado. Otro dato que acerca a Arnold con Lavagna. El santacruceño considera al ex presidente Eduardo Duhalde un «amigo», ya que el bonaerense fue quien lo bancó, dándole la intervención de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio cuando Arnold tuvo la primera pelea con Kirchner.
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