La relación del Gobierno con el mundo que esta más allá de las fronteras argentinas es una incógnita que no siempre es fácil de develar. Hay expectativa por el encuentro que van a mantener hoy Alberto Fernández y Jair Bolsonaro.
Expectativa por charla Alberto-Bolsonaro
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La excusa es el 35 aniversario de la cumbre que mantuvieron Raúl Alfonsín y José Sarney en Foz de Iguazú.
La intención original era que este encuentro con Bolsonaro, demorado y cruzado por la falta absoluta de empatía entre ambos que llevó hasta declaraciones demasiado desgraciadas del brasileño sobre el Gobierno argentino, se hiciera en el Puente Internacional de la Fraternidad, que lleva el nombre de Tancredo Neves y une Foz de Iguazú con Puerto Iguazú, y que precisamente inauguraron Alfonsín y Sarney, en épocas donde la relación con Brasil estaba marcada por las buenas intenciones en la construcción del Mercosur, hoy una utopía. Esa obra fue el último emprendimiento binacional que hizo el país con Brasil y de ahí la importancia.
Pero la pandemia y la mala relación con Bolsonaro pudo más por lo que la cuestión será virtual, un logro de todas formas para Daniel Scioli que viene destrabando en silencio y a paso firme temas con nuestro principal socio comercial en el mundo.
La comunicación se hará hoy porque la fecha está instaurada como Día de la Amistad Argentino-Brasileña.




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