Washington - Después de haber destruido la mayor parte si no la totalidad de las defensas aéreas y las bases de comunicaciones de los talibanes, Estados Unidos se está concentrando ahora en la cacería de Osama bin Laden.
En un esfuerzo por destruir los campos de Bin Laden ocultos en la profundidad de las montañas de Afganistán, los últimos bombardeos incluyeron bombas de 2.700 kilogramos llamadas «destructoras de búnkers».
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Estos explosivos son capaces de penetrar defensas reforzadas y -se espera- de alcanzar a Bin Laden aun si se encuentra en las profundidades de una cueva. (Afirman que pueden incluso penetrar cuatro metros en una pared de hormigón armado, para explotar segundos más tarde en el interior de esa estructura). Funcionarios del Pentágono dijeron que las bombas serán usadas contra «blancos de liderazgo», un eufemismo para referirse a Bin Laden y sus principales colaboradores. Se supone que estos explosivos serán usados contra bases subterráneas próximas a la ciudad de Kandahar (sur). Su utilización también apunta a intimidar a los comandantes talibanes para que deserten o depongan sus armas.
Las primeras bombas de este tipo fueron utilizadas en la Guerra del Golfo para penetrar bunkers de concreto usados entonces por el líder iraquí Saddam Hussein. La GBU-28 (unidad de bomba guiada) fue puesta en servicio hace 10 años después de un período de diseño y producción de no más de un mes. Guiada por láser y con una carga altamente explosiva de 285 kilogramos, fue una de las pocas piezas aliadas que lograron penetrar escondites subterráneos.
Desde entonces, las destructoras de búnkers, producidas por Boeing y conocidas como Munición de Ataque Directo Conjunto (JDAM), han mejorado permanentemente. Una nueva versión guiada por satélite, la GBU-32, fue producida por la OTAN para su campaña aérea de 1999 contra Serbia. Puede ser arrojada desde aviones B-1Bs, B-2s, B-52s, F-16 y F-18. Bob Sherman, de la Federación de Científicos Americanos, un centro de estudios que controla el desarrollo de armas, dijo que las bombas podrían tener efectos letales aun si Bin Laden y sus fuerzas se encuentran bajo tierra. «Todo depende de a qué profundidad se encuentren», explicó.
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