Botnia: asambleístas reclaman un acuerdo "escrito y firmado" con Uruguay
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Botnia.
Además, antes de viajar a Santiago del Estero junto a la presidenta Cristina Kirchner, el canciller precisó que "no hay una fecha precisa" para un nuevo encuentro con su par uruguayo, Luis Almagro, pero remarcó que "cuando y cuantas veces haga falta" está "listo para viajar" a Montevideo.
El pedido de Timerman se produce en el marco del atascamiento de las las negociaciones por el monitoreo de Botnia-UPM, a partir de la negativa del gobierno uruguayo a permitir que una comisión de científicos designados por los dos países ingrese a la papelera para controlarla.
Esta limitación fue una sorpresa, porque el propio presidente uruguayo, José Mujica, había aceptado que los controles debían hacerse en el interior de la pastera hace poco más de un mes.
El estancamiento de las negociaciones bilaterales recuerda a una situación ocurrida en abril de 2006, cuando los entonces presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez habían llegado a un entendimiento para resolver el conflicto por las pasteras: frenarían por 90 días la construcción de las plantas de celulosa ubicadas en Fray Bentos para realizar un estudio de impacto ambiental en ese lapso.
Cuando todo parecía encaminarse a una solución, Botnia se negó a hacer el parate y el diálogo bilateral quedó cortado, lo que luego derivó en la denuncia argentina ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.




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