24 de julio 2010 - 09:06

Botnia: asambleístas reclaman un acuerdo "escrito y firmado" con Uruguay

Botnia.
Botnia.
El asambleístas Jorge Fritzler reclamó un acuerdo escrito y firmado con Uruguay ante las negociaciones con ese país por un monitoreo conjunto de la planta papelera UPM (ex Botnia). En tanto, el canciller Héctor Timerman volvió a pedir a Montevideo que permita el "ingreso de científicos" a la pastera para cerrar un acuerdo.

"Parece que quien manda en Uruguay es Botnia y no el presidente Mujica", se quejó el asambleísta Jorge Fritzler, uno de los vecinos que trabajó para el anuncio de la tregua por 60 días y el levantamiento del corte de la ruta 136, al pie del puente internacional General San Martín.

Sin embargo, ante este escenario Fritzler advirtió que "el conflicto se dilata en el tiempo y los plazos se terminan", lo que demuestra que "no hay buena fe de Uruguay" para encarar las negociaciones y resolver el conflicto.

"Queremos que haya un acuerdo escrito y firmado, porque no podemos creer en la palabra de Uruguay de que cumplirá. Si hubiera buena fe de parte de ellos esto ya estaría arreglado", lamentó el asambleísta.

En tanto, Timerman volvió a pedir a Uruguay que permita el "ingreso de científicos" a la planta papelera de UPM para cerrar un acuerdo por el monitoreo. 

"Sobre Botnia, en síntesis, la posición argentina propone que los científicos tengan ingreso a todos los establecimientos en ambas márgenes (del Río Uruguay). La Argentina mantiene su propuesta que es el fallo de La Haya y la Declaración de Anchorena. Los científicos deben entrar a Botnia", ratificó Timerman en declaraciones realizadas a través de la red Twitter.

Además, antes de viajar a Santiago del Estero junto a la presidenta Cristina Kirchner, el canciller precisó que "no hay una fecha precisa" para un nuevo encuentro con su par uruguayo, Luis Almagro, pero remarcó que "cuando y cuantas veces haga falta" está "listo para viajar" a Montevideo.

El pedido de Timerman se produce en el marco del atascamiento de las las negociaciones por el monitoreo de Botnia-UPM, a partir de la negativa del gobierno uruguayo a permitir que una comisión de científicos designados por los dos países ingrese a la papelera para controlarla.

Esta limitación fue una sorpresa, porque el propio presidente uruguayo, José Mujica, había aceptado que los controles debían hacerse en el interior de la pastera hace poco más de un mes.

El estancamiento de las negociaciones bilaterales recuerda a una situación ocurrida en abril de 2006, cuando los entonces presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez habían llegado a un entendimiento para resolver el conflicto por las pasteras: frenarían por 90 días la construcción de las plantas de celulosa ubicadas en Fray Bentos para realizar un estudio de impacto ambiental en ese lapso.

Cuando todo parecía encaminarse a una solución, Botnia se negó a hacer el parate y el diálogo bilateral quedó cortado, lo que luego derivó en la denuncia argentina ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Dejá tu comentario

Te puede interesar