ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

24 de enero 2017 - 11:43

Cabezas: a 20 años de un crimen marcado por la corrupción policial y el poder

ver más
José Luis Cabezas junto a Candela, una de sus hijas.
La consigna surgida de una carta escrita de puño y letra por los padres del fotógrafo asesinado, a horas de su muerte, era clara: "No se olviden de Cabezas". Sin embargo, 17 días antes de que se cumpliera el vigésimo aniversario de la muerte de José Luis, se olvidaron.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Gustavo Prellezo, expolicía y autor material de los dos disparos que terminaron con la vida del fotógrafo de la revista Noticias, quedó en libertad condicional el 8 de enero, luego de haber recibido el beneficio de prisión domiciliaria (del que gozaba desde 2010).

En su fallo, la Cámara de Dolores destacó la "superación personal" de Prellezo en base a sus estudios en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de La Plata, a que trabaja como gestor desde su domicilio, realiza actividad física, concurre a la Iglesia Adventista y fortaleció sus "lazos familiares y sociales en general".

Con la libertad de Prellezo, se materializó el temor al olvido: ninguno de los implicados en el crimen cumplió su condena.

• El crimen

Cabezas fue asesinado el 25 de enero de 1997 al volver de una fiesta de cumpleaños en la casa del empresario postal Oscar Andreani, en Pinamar.

El fotógrafo llevaba semanas en ese balneario de la Costa Atlántica intentando dar con la foto más buscada de la temporada: aquella que revelara el rostro de Alfredo Yabrán, el empresario vinculado al entonces presidente Carlos Saúl Menem.

El vehículo en el que se manejaba el fotógrafo, un Ford Fiesta, fue encontrado en una cava rural en General Madariaga, totalmente calcinado, y con Cabezas esposado en su interior.

Para la Justicia, la víctima fue capturada en un operativo clandestino supervisado por los policías Aníbal Luna y Sergio Camaratta, y luego llevada hasta el lugar del crimen, donde Prellezo lo asesinó de dos disparos en la cabeza e incendió su cuerpo dentro del auto que utilizaba para la cobertura periodística de la temporada de verano.

Tras una compleja investigación criminal, el juez de Dolores que instruyó la causa, José Luis Macchi, determinó que Yabrán fue el autor intelectual "mediato" del crimen de Cabezas y su jefe de custodia, el exsargento del Ejército, Gregorio Ríos, el inmediato.

• El contexto político

"Me tiraron un cadáver", fue la frase que eligió el entonces gobernador, Eduardo Duhalde, para graficar su impresión ante el asesinato de Cabezas.

Previo al caso, el peronista había denunciado la existencia de "mafias enquistadas en el poder" y señalado con nombre y apellido a Alfredo Yabrán.

Sus dichos se enmarcaban en las declaraciones del exministro de Economía, Domingo Cavallo, quien denunció al empresario en la Cámara de Diputados de "liderar la mafia en Argentina", evasión de impuestos y defraudación al fisco.

Según Cavallo, Yabrán propiciaba que la ley de privatización del correo estatal tuviera en su marco regulatorio la misma disposición constitucional de inviolabilidad de la correspondencia para los vehículos de transporte. Esto implicaba que no pudieran ser interceptados ni requisados por la policía, lo que generaba sospechas respecto a la posibilidad de que sean utilizados para el narcotráfico.

Para entonces, Duhalde pisaba fuerte como candidato presidencial para las elecciones de 1999, pero sabía que si quería mejorar su imagen, la Policía Bonaerense era un actor clave con el que tenía que llevarse bien.

A esa altura, la Bonaerense ya se había ganado el mote de "Maldita Policía", del que hasta hoy, no pudo limpiarse. Los honores se los debe a Pedro Klodczyk, en ese entonces jefe de la fuerza en la Provincia.

Klodczyk, alias "Polaco", llegó a la tapa de la revista Noticias en agosto de 1996. Allí comenzó el escándalo.

Fue justamente de la mano de Cabezas, quien se subió al escritorio del despacho policial para lograr la toma icónica, que "Polaco" quedó plasmado como la cara visible de la corrupción policial.

La nota confirmaba lo que ya todos sospechaban: Klodczyk poseía una obscena lista de bienes, que iban desde edificios en Punta del Este, a barcos. En noviembre de 1996 fue obligado a renunciar, anticipando un verano tenso entre la Bonaerense y la gobernación provincial.

Según dijo el expolicía y autor material del crimen, Gustavo Prellezo, el asesinato fue un mensaje mafioso de la Bonaerense contra Duhalde.

En el marco de la causa que lo juzgó, Prellezo sostuvo que el crimen fue obra de un grupo de profesionales, probablemente comandado por el jefe de la custodia de Yabrán, Gregorio Ríos, y con cobertura de la Policía, contra el exgobernador, quien refutó esta teoría y en declaraciones a la prensa lo consideró "un mensaje para los periodistas".

• El juicio

El 2 de febrero de 2000, en juicio oral y público, fueron condenados a prisión perpetua los integrantes de la banda "Los Horneros" (reclutados por Prellezo para realizar "operaciones especiales" en la Costa Atlántica y llamados así porque se conocían del barrio Los Hornos) Horacio Braga, José Auge, Sergio González y Héctor Retana, así como a Gregorio Ríos, jefe de Seguridad del empresario Alfredo Yabrán y los policías Sergio Camaratta, Aníbal Luna y Gustavo Prellezo. Ninguno cumplió su condena.

Respecto a Yabrán, considerado "autor mediato" del crimen de Cabezas, el 20 de mayo de 1998 apareció muerto en una estancia de Entre Ríos. La autopsia, realizada esa misma madrugada, determinó que el empresario se suicidó de un disparo en la boca. Su muerte siempre estuvo rodeada de un halo de misterio, que derivaron en diversas especulaciones y teorías sin fundamentos comproblables.

• Los ejecutores

- Horacio Anselmo Braga: integrante de Los Horneros, responsable de la quema del vehículo, fue condenado a 18 años de prisión y liberado en enero de 2007; beneficiado con el 2 por 1.

- José Luis Auge: integrante de Los Horneros, quien secuestró a Cabezas, fue liberado en 2004.

- Sergio Gustavo González: integrante de Los Horneros, considerado uno de los entregadores del fotógrafo. Condenado a prisión perpetua, fue liberado hacia en febrero de 2016 por reducción de pena a 20 años.

- Alberto Gómez "la Liebre": comisario de Pinamar, condenado por haber liberado la zona para que el crimen ocurriera. Quedó en libertad en 2013.

- Gregorio Ríos: jefe de custodia del empresario Alfredo Yabrán fue condenado como instigador del crimen y se le rechazó la excarcelación en diciembre de 2006. Quedó en libertad en 2013.

- Aníbal Luna: policía de Pinamar que participó de las tareas de seguimiento e inteligencia, condenado a prisión perpetua, fue beneficiado con arresto domiciliario.

- Sergio Camaratta: policía de Pinamar, considerado de realizar tareas de seguimiento a Cabezas. Fue condenado a prisión perpetua pero gozó del beneficio de libertad condicional hasta 201, cuando se entregó. Murió el 3 de abril de 2015 tras una larga enfermedad.

- Miguel Retana: integrante de Los Horneros, fue condenado a prisión perpetua. Falleció a raíz de un paro cardíaco en 2001.

Gustavo Prellezo: policía y reclutador de Los Horneros. Autor de los disparos que ocasionaron la muerte de Cabezas. Fue condenado a perpetua y beneficiado con libertad condicional en enero de 2017.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias