20 de diciembre 2018 - 21:44

El último brindis de fin de año de Macri junto al personal de la Rosada

El Presidente realizará un saludo grupal al personal. Lo haría con la primera dama y su hija Antonia. Este año no habrá brindis para acreditados.

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Liliana Franco

El presidente Mauricio Macri despedirá el año saludando al personal de la Casa Rosada por las Fiestas. El saludo grupal se estima lo hará en el Patio de las Palmeras y es probable que venga con Juliana y su hija Antonia como lo hizo desde que asumió.

Macri estableció el saludo grupal desde el primer día de su gestión. En ese momento los empleados estaban entre expectantes respecto a cómo sería el trato para con ellos de los nuevos funcionarios. También persistía cierto temor aún a transitar los pasillos o hablar entre sí.

Es que durante la gestión de Cristina de Kirchner y más particularmente en los últimos años había imperado en la Casa Rosada una norma “no escrita” que no estaba bien visto el conversar entre el personal de diferentes secciones. Restricción que, desde ya, se aplicaba a rajatabla si eran vistos saludando a los periodistas acreditados.

La administración de Cambiemos apenas había asumido, casi ni conocían donde estaban los despachos cuando le tocó al flamante Presidente saludar al personal por las Fiestas. En ese acto, algo que sorprendió, se homenajeo a tres antiguos empleados de la Casa.

Al año siguiente el festejo fue organizado con más tiempo y se contrató un Papa Noel para saludar a los hijos del personal.

“Feliz Navidad para todos”, deseo en esa oportunidad el presidente en un tono de voz bajo pues estaba aún convaleciente de la intervención quirúrgica para extraerle un pólipo de las cuerdas vocales. Esta situación dio lugar a que Juliana Awada con su hija Antonia saludara al personal.

“Queremos decirles muchísimas gracias por este año compartido, por el esfuerzo, con mucha alegría, con mucho entusiasmo…”. En otro párrafo de sus breves palabras Juliana dijo “con la esperanza de que todo lo que estamos haciendo nos dé resultados, siempre un poco mejor”, añadió.

Al año siguiente, con un diciembre violento se repitió el tradicional saludo en el Patio de las Palmeras donde el jefe de Estado donde saludó al personal con un escueto mensaje. Luego saludo a los periodistas e hizo referencia a las violentas manifestaciones frente al Congreso por el tratamiento del tema previsional y aprovecho para pedirle “mayor severidad de los jueces contra los militantes que arrojaron piedras a los policías”.

El año terminaba con una imagen de violencia pero con la esperanza, a nivel oficial, de que la economía se estaba encaminando. A fines del 2017 también la expectativa oficial era que el 2018 la economía no sería un problema.

Este último brindis presidencial, al menos de esta gestión, lo encuentra a Macri sin poder contar buenas noticias y con cierto desgaste en la confiabilidad de sus promesas.

La austeridad en tiempos de recorte del déficit fiscal ingresó también a la Casa Rosada, un árbol escasamente decorado es el único adorno navideño que se ve.

El ánimo no es de la gente tampoco se caracteriza por el optimismo. Es que los empleados públicos sufrieron, como en otros sectores, una pérdida del poder adquisitivo y también sienten la incertidumbre de un futuro que, por el momento, no queda claro.

Un dato curioso, el gobierno de Macri no efectuará de un saludo particular para los periodistas acreditados como sí lo hizo en años anteriores. Como todos los años el presidente partirá rumbo a Villa la Angostura donde comenzara sus vacaciones estimándose su retorno aproximadamente el 15 de enero.

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