En una nueva muestra de falta de diálogo con la Argentina, el ministro de Asuntos Exteriores británico, William Hague, no aceptó el pedido de Héctor Timerman de reunirse por la cuestión Malvinas y en cambió recibió a los representantes del gobierno de las islas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Timerman se encuentra en Londres en una gira con diversas actividades vinculadas al reclamo argentino por la soberanía de Malvinas. El canciller había pedido reunirse con su par británico, pero éste respondió que lo haría si participaban miembros de la Asamblea Legislativa kelper, algo que Timeman rechazó.
Tras reunirse con Jan Cheek y Dick Sawley, representantes del órgano de Gobierno en las Malvinas, Hague dijo que "es una pena" que el canciller argentino no se haya sumado al encuentro. Timerman concluye hoy una visita de tres días a la capital británica.
Hague expresó los kelpers el "apoyo total del Gobierno británico" y el respaldo al derecho de autodeterminación de los isleños, según informó el Foreign Office en un comunicado.
"Desde luego es una pena que el ministro argentino de Exteriores, Héctor Timerman, no estuviese dispuesto a unirse a nosotros en una conversación sobre las islas Falkland (como llaman los británicos a las Malvinas)", apuntó Hague en el comunicado.
"Como he dicho en anteriores ocasiones, esa conversación nunca podría tener lugar sin representación de miembros del Gobierno de las Malvinas, especialmente dado el actual comportamiento del Gobierno argentino hacia los isleños", agregó.
En una entrevista concedida a los diarios británicos "The Guardian" y "The Independent", el canciller argentino se mostró convencido esta semana de que Argentina controlará las islas Malvinas "en un plazo de 20 años".
El jefe de la diplomacia británica opinó hoy que son los malvinenses los que deben "decidir su propio futuro" en la consulta de marzo en la que votarán sobre su estatus como territorio británico en ultramar, ante las reclamaciones de negociaciones por parte de Argentina.
Hague, que calificó a las islas Malvinas como una "democracia próspera con una economía en crecimiento", indicó que los isleños "merecen ser escuchados" después de haber "trabajado incansablemente durante nueve generaciones para establecer su posición en el mundo".
El referéndum de soberanía, que Argentina no reconoce, es para William Hague "una oportunidad para que la población de las Malvinas exprese su punto de vista sobre cómo quieren ser gobernados, de forma democrática e incontestable, y sin que nadie hable por ellos".
Ayer Timerman desautorizó ante un grupo de diputados británicos el referendo de las Malvinas, previsto para el 10 y 11 de marzo, y aseguró que "ningún país reconoce la soberanía del Reino Unido sobre las Malvinas".
Ya desde Londres, el ministro de Exteriores envió una carta este lunes a Hague para reiterar su deseo de mantener un encuentro "bilateral a solas", pero el jefe del Foreign Office insistió en todo momento que sólo aceptaría una reunión en presencia de representantes del Gobierno de las Islas Malvinas.
Timerman se negó, por su parte, a reunirse con Hague en presencia de miembros del Gobierno de las islas.
Dejá tu comentario