Si hay un lugar de la Casa Rosada que los argentinos conocen, ése es el Salón de las Mujeres Argentinas del Bicentenario, espacio desde donde la expresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, solía hacer sus discursos que habitualmente eran trasmitidos por cadena nacional. La imagen que en aquel entonces se proyectaba era la de Cristina en el atril, rodeada de las réplicas del billete de 100 pesos en recuerdo de Eva Perón y la miniatura del edificio del Ministerio de Obras Públicas con la imagen de Evita.
Este salón fue uno los preferidos de Cristina, que siempre bregó por la igualdad de género. Fue inaugurado en 2009 y sus ventanales miran a la exPlaza Colón, donde antes justamente se encontraba el monumento de Cristóbal Colón. No sin una gran polémica, la expresidenta decidió sustituirlo por la imagen de Juana Azurduy. En la actualidad no hay ningún monumento y sólo se ve un sector de la plaza sin terminar.
Este Salón fue desarmado no bien asumió en diciembre del 2015 el gobierno de Mauricio Macri, y se lo llenó de escritorios que ocuparon los numerosos colaboradores de su jefe de Gabinete, Marcos Peña.
Desde la semana pasada comenzaron a vaciarlo para volver a dejarlo armado como era antes: un gran salón que puede ser destinado para actos. “Por suerte no descolgaron los cuadros” comentan en los despachos de la Secretaria General de la presidencia y así los “Peña boys” trabajaron viendo en las paredes las imágenes de Mercedes Sosa (cantante); Cecilia Grierson; (la primera médica argentina), Mariquita Sánchez de Thompson; Blackie (conductora televisiva), Evita (Eva Duarte); Juana Azurduy; Victoria Ocampo (escritora), Alfonsina Storni (escritora); Aimé Paine (dirigente mapuche); Tita Merello (actriz y cantante); Madres de Plaza de Mayo (organización por los Derechos Humanos) y Alicia Moreau de Justo (dirigente socialista).
“La intención es inaugurarlo el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer” comentaron fuentes oficiales a Ámbito y la idea es convocar a distintas mujeres que se han destacado por sus logros.
En la Rosada se estima que la vicepresidente podría participar del acto: “Nadie puede negar los logros de Cristina, legisladora, presidenta por dos mandatos y ahora vicepresidenta”, explican, aunque todavía nadie lo confirma.
Para volver a inaugurar el Salón de las Mujeres también debe trasladarse la biblioteca general de la Casa Rosada que fue ubicada precariamente en la antesala de este salón.
Una de las mayores críticas que se hicieron a las obras encaradas por la administración Macri fue el destrato que tuvieron con las distintas áreas de la Casa Rosada. Tal fue el caso del sector de fotografía, área a la que obligaron a mudarse en un fin de semana sin respetar el archivo histórico.
Lo mismo ocurrió con la biblioteca que siempre estuvo en el hall central de la entrada de Balcarce 50. A las apuradas la trasladaron a un espacio que claramente iba a ser provisorio. Ahora finalmente la biblioteca estará en el primer piso donde antes estaba el personal de ceremonial.
La Casa Rosada sigue alterada por las obras que se vienen llevando a cabo. Ya se están terminando los baños del segundo piso y se avanza con la planta baja.
Por decisión del presidente Alberto Fernández se resolvió suspender la destrucción de una de las cúpulas características de la sede presidencial. Asimismo, se suspendió la instalación de un ascensor en donde antes estaba la antigua escalera de 1890 que fuera demolida por la administración de Mauricio Macri.
Hoy la Casa Rosada no cuenta con ascensores (salvo un montacargas) por esta causa se restaurará uno de los ascensores y se colocará otro, ambos de industria nacional, lo que permitirá “un importante ahorro” según confiaron a Ámbito fuentes de la Secretaria General de la Presidencia.
Se continuarán las obras de infraestructura como, por ejemplo, el arreglo de los baños o la instalación de aires acondicionados, pero la intención oficial es también rescatar los diferentes salones. “La Casa Rosada es un museo” explican el sentido de que se debe preservar su historia.
En este sentido, se ha vuelto a recuperar al menos algunos de los muebles tradicionales de los despachos que habían sido descartados por la gestión anterior por considerarlos “antiguos”.
En líneas generales, se volverá a recuperar el mobiliario tradicional aunque hay varios muebles que no saben qué destino tuvieron. Algunos fueron a parar al edificio de la exEsma, lo mismo que con algunos cuadros.
Asimismo la terraza volverá a ser lo que es, “una terraza”, aclaran. Es que el master plan de la gestión anterior preveía hacer un deck para los empleados.
“Si bien no se suspende totalmente el programa de obras, se adecuará a las actuales necesidades y contemplando que la Casa Rosada no es de un Presidente sino de todos los argentinos”, explican desde la secretaria general de la presidencia que preside Julio Vitobello. El master plan de Macri consistía en tres etapas la tercera etapa (de $60.000.000) será discontinuada y la segunda etapa, con un presupuesto superior a los $180.000.000, en principio terminará en noviembre de este año.
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