El piquetero Raúl Castells marchó ayer a Plaza de Mayo y después ingresó a la Catedral Metropolitana para leer un petitorio contra el gobierno nacional. Su esposa estuvo a cargo de la sección rítmica.
El piquetero opositor Raúl Castells ocupó ayer la Plaza de Mayo con una marcha en favor del campo y le reclamó a sus colegas kirchneristas Luis D'Elía y Emilio Pérsico que permitan las manifestaciones de «todos los argentinos».
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Con misa incluida en la Catedral Metropolitana, gentileza de Jorge Bergoglio, el jefe del Movimiento Independiente de Jubilados y Pensionados exigió además la renuncia de Julio Cobos a la vicepresidencia de la Nación: «Si tiene coraje, en vez de mandar una carta que renuncie hoy mismo». Lo acompañaba su esposa, Nina Peloso.
«Es lamentable que piense así cuando él estuvo el 19 y 20 de diciembre protestando con nosotros. Los kirchneristas le están poniendo mucha plata», dijo su esposa Nina Peloso sobre las acusaciones de Luis D'Elía a Eduardo Duhalde como presunto golpista. «Son ellos, D'Elía y todos los kirchneristas, los que hacen las provocaciones. Vienen con armas y bombas molotov», cargó la esposa del activista.
«Así, presidenta a fines de 2011 no se llega», advirtió apocalíptico Castells, quien además reclamó «elecciones anticipadas» para el caso de que el gobierno no pueda resolver la puja con el campo por las retenciones.
«Señora Presidenta -remató Castells- no vuelva a cumplir el rol de Isabel Perón y Kirchner el de López Rega». Explicó esto último al pedir que el gobierno «no apele directamente a una banda de matones para que la gente no se manifieste».
«Lo de D'Elía y Emilio Pérsico da vergüenza. La represión del sábado pasado y las patotas pagadas por el Estado incluyen a lúmpenes de todo pelaje. A nosotros no se nos animaron en la Plaza pero contrataron matones y karatecas para actuar como fuerza de choque de Guillermo Moreno en las calles», explicó Castells a este diario.
Apoyo
El líder del MIJD simpre recibió el apoyo del jefe del Episcopado, quien el año pasado le abrió las puertas de la Catedral para celebrar una misa especial por el Día del Trabajador. Por eso ayer el piquetero, pese al feriado, ingresó nuevamente a la Catedral para cerrar allí su marcha antikirchnerista.
Castells estuvo acompañado por unos doscientos manifestantes que pidieron frente a la Casa Rosada la derogación de las retenciones móviles para evitar la asfixia de los pequeños y medianos productores rurales.
Acompañado por transportistas de cereales autoconvocados, Castells exigió que se «retrotraigan a marzo las retenciones móviles y revisarlas-» en pos de «solucionar el conflicto del campo».
El piquetero reclamó: «La forma de resolver rápidamente esto es tomando dos medidas. Una, la derogación de la Resolución 125; que se termine el robo descarado a los chacareros de todo el país, y dos, un aumento de sueldo a obreros rurales, a todos los trabajadores del país y a los jubilados y pensionados».
Castells también criticó el acto kirchnerista de mañana y afirmó que «la Plaza de Mayo es de todos los argentinos».
Pese al feriado, los piqueteros de Castells se concentraron a las 10:30 en Avenida de Mayo y 9 de Julio y marcharon desde allí a la histórica Plaza «en apoyo al paro de los pequeños y medianos chacareros».
Con sus pecheras amarillas y pancartas, los manifestantes ingresaron a la Catedral Metropolitana, donde leyeron un documento con reclamos hacia el gobierno de la presidente Cristina de Kirchner en el marco de la nueva escalada del conflicto con el sector agropecuario.
Si bien estaba previsto que ese petitorio fuera entregado en la Casa de Gobierno, el líder del MIJD explicó que los pequeños productores que acompañaron la manifestación desistieron de la idea al comprender que no serían recibidos allí por ningún funcionario nacional.
«No querían dejar algo en mesa de entradas, sino que los atendieran», explicó Castells, quien además reveló que en ese petitorio se repudiaba «la judicialización de la protesta social» con la apertura de causas contra ruralistas que protestaban en las localidades de Ceibas, Entre Ríos, y San Pedro, Buenos Aires.
Castells ya había marchado el 25 de mayo pasado al Monumento a la Bandera en Rosario para apoyar el reclamo de Luciano Miguens (Sociedad Rural), Eduardo Buzzi ( Federación Agraria), Mario Llambías (Confederaciones Rurales) y Fernando Gioino ( Coninagro), junto a caciques de la oposición como la jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y el peronista disidente Alberto Rodríguez Saá, gobernador de San Luis.
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