• El radicalismo, con Raúl Alfonsín a la cabeza, boicoteó a su propio presidente, poniendo obstáculos a las políticas que nos votaban en el Congreso. La responsabilidad del fracaso es del propio radicalismo. Ellos provocaron mi renuncia primero y luego de la Fernando de la Rúa, y también fueron ellos los que después llevaron a Eduardo Duhalde al poder.
• Me sacaron del ministerio para poder declarar el default y devaluar. Fue para hacer las barbaridades que hicieron que tuvieron que echarme a mí del gobierno. Yo nunca hubiera pesificado, porque era faltarle el respeto al argentino.
• El año pasado enfrenté desafíos sin respaldo político. Si bien De la Rúa tenía la mejor intención y me llamó para conformar un gobierno de unidad nacional, la actitud del radicalismo, con Alfonsín a la cabeza e importantes miembros del partido como Carlos Maestro, fue boicotear permanentemente.
• De la Rúa es un verdadero demócrata que tuvo la mala suerte de haber sido un presidente conservador, respaldado por un centroizquierda absolutamente anacrónico.
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