En la reunión de esta noche, Menem y Romero apelarán a todo su know-how en el manejo de las voluntades ajenas para convencer a estos delegados provinciales de que la suerte de la fórmula en las elecciones depende de su capacidad de mover la tropa el día de la votación y cumplir con un control efectivo de cada mesa electoral.
El empeño en apelar al liderazgo personal de la fórmula es hoy el ingrediente clave para que se cumpla el axioma del llorado
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