9 de febrero 2026 - 00:00

Charlas de quincho: la insólita oficina de respuestas, una reunión fantasma de gobernadores y la obra pública de Virginia Gallardo

El gobierno sale a pelear con los medios y ¿por la verdad? en la misma semana en que decidió torcer las estadísticas oficiales. Febrero comenzó a puro vértigo y se viene la reforma laboral. Los mandatarios provinciales y su no-reunión en el CFI. La próxima pulseada en el PJ bonaerense y los dilemas del PRO. Punta del Este, entre vinos y repercusiones del viaje de Orsi a China. Diálogo entre Milei y Orwell.

Javier Milei importa el modelo Trump para confrontar con el periodismo; Virginia Gallardo reactivó la obra pública: Axel Kicillof en el PJ bonaerense; y lo que dejan los quinchos esteños.

Javier Milei importa el modelo Trump para confrontar con el periodismo; Virginia Gallardo reactivó la obra pública: Axel Kicillof en el PJ bonaerense; y lo que dejan los quinchos esteños.

Renuncia de Marco Lavagna al INDEC, acuerdo comercial con los Estados Unidos, envío del tratado Mercosur-Unión Europea al Congreso, riesgo país que sube, acciones el dólares que bajan, edad de imputabilidad, la ropa del ministro de Economía, el sable corvo de San Martín, viaje sí, viaje no, reforma laboral, oficina de respuesta oficial y así... acá se aburre el que quiere.

Una semana intensa como para reafirmar que si enero fue medianamente tranquilo, en febrero volvió el vértigo libertario. El Gobierno sigue su ofensiva contra el periodismo, que le rinde frutos entre los suyos, aunque todos saben que la "oficina de respuesta" es más fuego de artificio que una batalla por la verdad. Máxime en una administración que ha hecho un deporte de tergiversar datos y salió presentó su apuesta en la misma semana que pisó el nuevo IPC para acomodar el relato de la baja de la inflación al indicador publicado. Por eso, nadie le dio demasiada relevancia, y la flamante repartición pública solo sirve para que el observador de la realidad sepa en qué oficina se libra ese combate. Entre esas paradojas, se dio además una curiosidad: en la última conferencia de Adorni estuvo presente el ganador de Pulitzer Roger Cohen, prestigioso periodista del New York Times.

Milei en Santa Fe, misión del FMI en Buenos Aires, Yamandú Orsi en China, Axel Kicillof en el PJ bonaerense y una reforma laboral que se define en las provincias, en las órdenes de gobernadores que miran más el apartado fiscal y el impacto en coparticipación -además de otras promesas de fondos- que los artículos que legislarán el mundo del trabajo. La CGT sin músculo para un paro, definió movilizaciones para el día de la sesión, mientras el peronismo no logró presentar una alternativa propia.

El Gobierno importa el modelo Trump para confrontar con el periodismo

En la sobremesa política empezó a circular una novedad que no pasó desapercibida: el Gobierno armó una Oficina de Respuesta Oficial para salir a contestar lo que considera operaciones y noticias falsas. La idea no es nueva, sino calcada de la experiencia de Donald Trump en Estados Unidos. No es casual ni improvisado. Milei admira ese modelo de confrontación directa con los medios y decidió importarlo sin demasiados retoques, convencido de que la pelea permanente rinde políticamente. Pero el dato clave es otro: la pelea con el periodismo ya no queda en manos del vocero Manuel Adorni, sino que pasa a Santiago Caputo, el asesor más influyente del Presidente y el que mejor entiende cómo se juega en el terreno digital.

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El movimiento dice bastante más de lo que parece. Adorni queda en el rol institucional, el de las conferencias y el parte diario, mientras Caputo asume la batalla sin intermediarios, con lógica de redes, confrontación y cero intención de bajar el tono. En el oficialismo lo explican como una necesidad: creen que la discusión pública ya no se da en los medios tradicionales, sino en tiempo real, a golpe de tuit y desmentida inmediata.

Del otro lado, la lectura es menos entusiasta. Hay quienes señalan que el Estado montando una estructura para responder a periodistas abre una zona incómoda, porque deja de tratarse solo de comunicación y empieza a rozar la idea de disciplinar el relato. No se responde información falsa con datos, sino con señalamiento político. Y eso, en una democracia, siempre genera ruido, aunque se vista de lucha contra las fake news.

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La escena termina con una conclusión bastante compartida: Milei decidió que la guerra con el periodismo es estratégica y que no alcanza con vocería formal. Caputo aparece como el ejecutor de esa lógica, más filoso, menos institucional y con línea directa al Presidente. Resta ver si esta ofensiva fortalece al Gobierno frente a su núcleo duro o si, como suele pasar cuando el poder se obsesiona con el mensaje, termina alimentando el problema que dice querer combatir.

Acaso, la idea que muchos denominaron "orwelliana" por su semejanza con el Ministerio de la Verdad que se postula en la novela "1984", comenzó con algunas pifias. Y es que para desmentir a una periodista se utilizaron datos erróneos, que en rigor afirmaban lo mismo que se intentaba desmentir. La paradoja, además, es que la oficina de la verdad oficial hizo su aparición la misma semana en que el gobierno decidió pisar el nuevo indicador de inflación para acomodar el IPC a sus intereses.

Virginia Gallardo reactivó la obra pública

La diputada por La Libertad Avanza Virginia Gallardo encontró una forma inesperada de reactivar la obra pública, aunque sea a escala barrial. Agarró los carteles de su campaña política, esos que suelen terminar olvidados en un galpón o directamente en la basura, y los convirtió en refugios para perros callejeros.

Embed - Virginia Gallardo on Instagram: " Inspirados en la iniciativa de la Senadora Nacional @maria.emilia.orozco y su equipo de juventud de Salta, hemos llevado a cabo una acción especial. Reciclamos los carteles de campaña para darles una nueva vida. De este modo, no solo limpiamos la ciudad, sino que también brindamos refugio y calor a los animalitos en situación de calle. Sabemos que no es una solución definitiva, pero cada pequeño gesto suma y transforma lo que ya no se utiliza en bienestar. #LaLibertadAvanza #JavierMilei #ReciclajeCreativo #CuidadoAnimal #AccionesSostenibles"
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Sin licitación, sin intermediarios y sin sobreprecios. Material reutilizado, mano de obra propia y destino social directo. Todo muy eficiente para los estándares locales. Si así funcionan las cosas, capaz conviene guardar todos los carteles de campaña. Nunca se sabe cuándo puede hacer falta otro plan de viviendas, aunque sea para los que no salen en el padrón electoral.

Punta del Este: entre vinos y el viaje a China

Para el sector turístico, la cuenta parece ser clara: los números de la temporada son buenos en cuanto al nivel de arribos y se cree que este verano fue “igual o mejor” que el de 2025. Sin embargo, en la letra chica, preocupa la compresión de márgenes y la rentabilidad.

“El dólar está muy bajo y nosotros tenemos los costos en pesos (uruguayos)”, apuntó un prestador turístico de Maldonado, donde el balance público-privado sigue siendo positivo. Sin embargo, la preocupación sigue latente. “Cobramos en dólares y pagamos en pesos. Esperemos que el tipo de cambio repunte este mes”, afirmó.

Quienes estuvieron menos preocupados fueron los empresarios de la industria vitivinícola, tras una exitosa nueva edición (la número 23) del Salón Internacional del Vino en Enjoy Punta del Este. “Vinieron más de 3.500 personas y participaron alrededor de 170 bodegas, presentando en total unas 600 etiquetas”, confió uno de los organizadores, mientras degustaba empanaditas de cordero al Tannat, parte de la variada oferta gastronómica, que contó también con la carta de Sushi by Osaka.

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Entre las bodegas, hubo preponderancia argentina (52) y uruguaya (50), aunque también marcaron presencia las firmas chilenas e incluso fuera de la región como italianas, españolas, francesas y, en menor medida, neozelandesas y australianas. “Se sabe que las expectativas son altas, pero la propuesta estuvo aún por encima”, comentó uno de los asistentes, al terminar su plato de pastas con salsa de hongos, verdeo y hierbas silvestres.

En los corrillos se hablaba del viaje del presidente Yamandú Orsi a China. Por un lado, los empresarios que integraron la delegación se manifestaron satisfechos. “Hay interés en nuestros productos uruguayos y el clima de negocios puede atraer inversiones”, confió uno de los reconocidos referentes del sector privado desde Beijing, en medio de comunicaciones que por momentos se volvieron complejas hacia Montevideo, por cuestiones horarias y de conectividad.

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Yamandú Orsi y Xi Jinping.

Yamandú Orsi y Xi Jinping.

Tampoco le esquivó el bulto a los cuestionamientos opositores acerca de que se trataba de una comitiva récord e incluso “inflada”. “Cuanto más vengamos y más conozcamos, mejor es”, advirtió, restando importancia al tono de las críticas.

Otro foco de dardos opositores fue la declaración conjunta entre Orsi y Xi Jinping, que reafirmó el principio de “una sola China” y generó una protesta desde Taiwán. “Eso es algo que se hizo siempre, que revisen los archivos”, comentó al pasar un dirigente, avezado en relaciones internacionales.

La cumbre fantasma de los gobernadores

Las negociaciones por la reforma laboral dejan tela para cortar en distintos frentes. Uno de los más jugosos es el de las provincias, donde los gobernadores intentan meter mano en el proyecto para morigerar los cambios en Ganancias y su consecuente impacto sobre la coparticipación federal. Con ese objetivo, algunos caciques intentaron montar un scrum conjunto la semana pasada y enviar un mensaje de fortaleza a la Casa Rosada.

La reunión buscaba nuclear a la mayor parte de los mandatarios subnacionales para fijar una posición común sobre el proyecto. Una vez más, el lugar elegido fue la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI), escenario habitual para las tertulias distritales. Hubo contactos, insinuaciones y día y horario tentativo: miércoles al mediodía. Incluso el martes, al salir de una reunión con Manuel Adorni y Diego Santilli en la Casa Rosada, el pampeano Sergio Ziliotto agitó la convocatoria.

"Mañana está prevista una reunión, pero no sabemos si es por Zoom. Nunca estuvo confirmada, estamos viendo si la hacemos o no", dijo el dirigente del PJ. De hecho, en el CFI estaban anoticiados del cónclave y preparaban la logística para recibir a los mandamases en su sede provisoria de Puerto Madero. Pero no fue necesario. El evento no llegó a concretarse y nadie se hizo cargo de su convocatoria. En gobernaciones dialoguistas se desmarcaron enseguida. "Nunca estuvo en agenda", deslizaron silbando bajito.

Urgido por su aislamiento, el peronismo fue el que más empujó, aunque lo hizo con el sigilo suficiente para no cargar con las culpas del naufragio. Los gobernadores del PJ más belicoso optaron por reunirse con el triunvirato de la CGT. Presurosos, en la Casa Rosada salieron a colgarle la medalla al ministro Santilli, a quien le adjudicaron la desactivación de la cumbre del CFI mediante su intervención telefónica con varias provincias. En suma, la foto sería incómoda para varios sectores.

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El pampeano Ziliotto, con Santilli y Adorni.

El pampeano Ziliotto, con Santilli y Adorni.

Para el oficialismo, agitaría fantasmas del pasado, más precisamente del 2025, cuando las 24 jurisdicciones redactaron de manera conjunta los proyectos para quitarle discrecionalidad a Nación en el reparto de ATN y para coparticipar el impuesto a los combustibles. Fue un capítulo importante en el libro de fracasos legislativos que los libertarios acumularon el año pasado.

Por su parte, los caciques aliados a La Libertad Avanza, como el mendocino Alfredo Cornejo, el chaqueño Leandro Zdero o el entrerriano Rogelio Frigerio, se ahorraron una postal con dirigentes de neto corte opositor, decididos a chocar frontalmente contra la reforma laboral.

También los zigzagueantes Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora, quienes prefieren mantener línea abierta con Balcarce 50 y mostrar sus cartas a la hora de la verdad. En cualquier caso, el Gobierno se anotó una pequeña victoria al atomizar a los mandatarios y arreglar las cuentas con cada uno por separado. El miércoles, en la sesión del Senado, las palabras serán sepultadas por la verdad absoluta de los números en el tablero del Senado.

¿La buena noticia? No hubo que tirar los sándwiches porque no llegaron a comprarlos.

El Senado bonaerense, la próxima pulseada del PJ

Superado el dilema en torno a la sucesión de Máximo Kirchner al frente del PJ -cuestión que quedó saldada el fin de semana con la confirmación de que será Axel Kicillof su reemplazante- en la Cámara de Senadores bonaerense quedó activada una bomba de tiempo. En ese recinto bajo el mando de la vicegobernadora Verónica Magario, se juega otro partido, con los mismos protagonistas y viejos recelos.

El Senado sigue sin definir autoridades y la primera sesión está convocada para el 26 de febrero, antes de la apertura formal del período legislativo. No solo está en disputa la presidencia del bloque, sino también los lugares en las vicepresidencias del cuerpo.

El camporismo vio una hendija y avanzó: reclama quedarse con la Secretaría Administrativa de la Cámara y, además, con el liderazgo de la bancada. Del otro lado, el kicillofismo plantó bandera y cerró filas con un no rotundo.

Lo que empezó como un “paquete” integral a negociar entre todos los sectores fue mutando en un tira y afloje paralelo, casi autónomo de la discusión partidaria. Y lo que estaba limitado a las autoridades del cuerpo terminó extendiéndose a cargos clave como la Secretaría Administrativa, hoy en manos de Roberto Feletti.

Como si faltara un condimento, la repentina muerte del secretario Legislativo, Luis Lata -otro dirigente kirchnerista del Conurbano- dejó un casillero más vacante. Sin embargo, por ahora nadie levantó la voz ni formalizó reclamos.

En el Movimiento Derecho al Futuro interpretan que, en verdad, si el sillón de Feletti queda fuera de alcance, podrían conformarse con la Prosecretaría Administrativa, actualmente ocupada por el extitutlar de ARBA, Martín Di Bella.

El axelismo rechaza de plano ese escenario. Saben que Magario necesita conservar esos dos cargos sensibles para controlar la botonera de la Cámara y, sobre todo, los números. Tampoco hay margen para ceder la vicepresidencia Primera, segundo escalón en la línea sucesoria detrás del vicegobernador.

Para ese lugar, la vice propuso a la bahiense Ayelén Durán, alineada con Andrés “Cuervo” Larroque, en una jugada avalada por el Ejecutivo. El kirchnerismo, en cambio, empuja otra fórmula: Sergio Berni como presidente del bloque y Mario Ishii en la vicepresidencia primera.

Por ahora, nadie mueve ficha. Pero en el Senado todos saben que la calma es apenas aparente. Y que cuando la rosca empiece a girar de verdad, va a hacer ruido.

El PRO y sus dilemas respecto a LLA

No sólo el peronismo bonaerense define su interna por estos días: en otros campamentos también se mueven fichas, aunque con menos estridencia y más rosca silenciosa. El PRO provincial es uno de ellos: en pleno verano, decidió patear para marzo la renovación de sus autoridades y dejó varias incógnitas abiertas sobre su futuro.

La postergación no es inocente. Mientras se estira el calendario, los distintos sectores del partido amarillo ya activaron conversaciones y tanteos para definir cómo se ordenará el PRO en la provincia con más electores de la Argentina y con la mira puesta en el 2027. Por ahora, la fecha tentativa que circula es el 8 de marzo, aunque nadie se anima a confirmarla.

Una de las principales dudas gira en torno a Cristian Ritondo. El actual presidente del partido no blanqueó si buscará continuar en el cargo y, puertas adentro, tampoco hay una señal clara de su entorno. En el PRO aclaran que el silencio no implica una retirada, pero tampoco despeja el escenario.

Donde sí hay ruido es en la relación con La Libertad Avanza. La cercanía -o no- con el gobierno de Javier Milei divide aguas y será uno de los debates centrales cuando se discuta la conducción. El tema cobró más peso tras las definiciones de Mauricio Macri, quien dejó entrever que el PRO tendría candidatos propios en Nación y Provincia en 2027.

La prioridad, dicen, será sostener la unidad. Pero no todos disimulan el malestar. En el "ritondismo" reconocen fastidios con los libertarios por promesas incumplidas. Un ejemplo que se repite en los pasillos: la Auditoría General de la Nación que nunca llegó para Jorge Triaca, pese a acuerdos previos.

En ese clima, nadie descarta movimientos más drásticos. El sector que responde a Diego Santilli aparece cada vez más cerca del violeta. “Ya está jugando dentro del Gobierno, arma su estructura y se llevó dirigentes nuestros”, comentan desde el macrismo, con nombres propios sobre la mesa como el de Fernanda Antonijevic, exintendenta de Baradero. Integrarse de lleno a LLA, deslizan, sería una opción lógica.

Mientras tanto, el armado legislativo también suma capítulos. El espacio alineado con el jefe de Gobierno porteño logró quedarse con la presidencia del bloque PRO en el Senado bonaerense, de la mano de Pablo Petrecca, intendente de Junín en uso de licencia. Pero todavía falta resolver cargos clave en la Cámara Alta.

El PRO debe ocupar una vicepresidencia del Senado y todo indica que Guillermo Montenegro no será el elegido. Desde la bancada explican que el exintendente de Mar del Plata todavía fantasea con desembarcar en el Ministerio de Justicia nacional y que, además, su delfín Alejandro Rabinovich presidirá el bloque en Diputados.

Con las definiciones en pausa, el PRO bonaerense cocina su nueva etapa a fuego lento. Hay, al menos, un consenso preliminar: la próxima conducción tendrá doble firma, una especie de seguro interno para que las decisiones de peso no queden concentradas en una sola lapicera. En tiempos de tensiones y reacomodamientos, nadie quiere quedar pagando.

Diálogo entre Orwell y Milei: 1984 y la respuesta oficial

Orwell: Veo que creaste una oficina para responder “la verdad oficial”. Interesante elección de palabras.

Milei: No, no, George. Acá no hay verdad oficial. Hay datos contra la casta periodística que miente.

Orwell: En mis libros también empezaba así. Primero eran datos. Después eran verdades únicas.

Milei: Vos escribías ficción. Yo peleo contra operadores que deforman la realidad todos los días.

Orwell: Toda oficina que nace para corregir la realidad termina intentando diseñarla.

Milei: La realidad ya la diseñaron los políticos durante décadas. Yo sólo la ordeno con evidencia.

Orwell: El problema no es ordenar. Es decidir quién tiene el poder de decir qué es real… sobre todo cuando las estadísticas oficiales empiezan a discutirse.

Milei: Las estadísticas ahora son transparentes. Se terminó la manipulación.

Orwell: Curioso. Siempre que un gobierno promete transparencia absoluta, los números empiezan a necesitar intérpretes oficiales.

Milei: Lo que necesitan es contexto. Los datos sin contexto son relato.

Orwell: También lo es el contexto sin datos confiables. En 1984 cambiaban cifras para que el presente siempre tuviera razón.

Milei: Acá no cambiamos cifras. Mostramos la verdad que antes escondían.

Orwell: El riesgo no es sólo mentir. Es acostumbrar a la sociedad a desconfiar de todo… salvo de la voz del poder.

Milei: La gente ya desconfiaba. Por eso ganó alguien que no viene del sistema.

Orwell: Entonces te hago una pregunta: si la verdad necesita una oficina estatal para defenderse… ¿es porque está bajo ataque… o porque perdió credibilidad?

Milei: Perdió credibilidad la política tradicional. Nosotros damos la batalla cultural con datos.

Orwell: Toda batalla cultural empieza discutiendo relatos… y termina discutiendo quién controla las cifras.

Milei: Las cifras están abiertas para todos.

Orwell: Abiertas… pero con voceros oficiales dedicados a explicar cuál interpretación es correcta.

Milei: Se llama dar la discusión pública.

Orwell: También podría llamarse disputar la realidad desde el Estado. Una tentación vieja como el poder.

Milei: La diferencia es que yo no obligo a nadie a creerme. Compito en el mercado de las ideas.

Orwell: Todo empieza como competencia. Después aparece la tentación de etiquetar disenso como mentira.

Milei: Mentira es mentira, George. Y si alguien difama, se responde con hechos.

Orwell: Siempre me pregunté qué pasaría si mis advertencias se leyeran como manuales y no como alarmas.

Milei: Quedate tranquilo: acá el único Gran Hermano es el Estado gigante que estamos achicando.

Orwell: Los Estados grandes asustan. Pero también asusta cuando el poder decide qué versión del mundo es aceptable… o qué número merece confianza.

Milei: Lo aceptable lo define la libertad. Y la libertad también incluye responder a quienes mienten.

Orwell: Entonces te dejo un consejo final: cuando un gobierno necesita una oficina para defender la verdad… quizás debería preocuparse más por la credibilidad que por la narrativa.

Milei: Y yo te dejo el mío: en la Argentina real, George, la ficción siempre fue creerle a los que nos fundieron.

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