En medio del nuevo aumento de casos de covid, y de las discusiones sobre un pase sanitario, u otras formas de control que incentiven la vacunación de los más remisos, la eventualidad de caer en un default tenía más que inquietos a los empresarios (ya complicados por las faltas de personal por la enfermedad),y la restricción de importaciones sigue generando problemas crecientes, desde la falta de neumáticos hasta repuestos e insumos intermedios. “Los costos son mayores, va a haber menor cosecha por el clima, y no tendremos los desembolsos extra del FMI que hubo el año pasado. Yo estimo que todo eso, hasta ahora, ronda unos u$s15.000 millones menos. Más vale que a ninguno se le ocurra aumentar impuestos, porque no sé con qué los vamos a pagar”, señalaba un comensal de un grupo de empresarios que se reunió en el country Abril.
