ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

14 de diciembre 2007 - 00:00

Clásico: llora Macri por herencia recibida

ver más
Mauricio Macri le sonríe a su vice, Gabriela Michetti, ayer durante la presentación de los festivales de verano que la nueva gestión realizará en Capital Federal.
Macri no deja de recibir sorpresas desde que el lunes se asentó como nuevo inquilino del Palacio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires. Ayer, por ejemplo, se enteró que un edificio donde debe funcionar una dirección de discapacidad, lleva siete meses de alquiler impago, que aseguran suma $ 72 mil mensuales y que de ese modo el área comenzará, con esa y otras deudas, con $ 1 millón en rojo.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

También un grupo de docentes de una escuela nueva le reclama que nunca han cobrado los haberes, al tiempo que su ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, le quiere aplicar las generales de la ley del nuevo gobierno de la Ciudad, que imponen «no gastar un peso hasta el 31 de diciembre». Sólo habrá excepciones, dicen, para casos de emergencia, como los sueldos de esos docentes y algunos subsidios que no se han otorgado.

  • Relevamiento

  • Mientras tanto, el área económica realiza un relevamiento de facturas impagas por los anteriores moradores del palacio y ejerce una economía que parece ya un clásico: «no hay ni para fotocopias, menos para celulares o gastos por el estilo». Como un clásico de principios de gestión, aseguran que Grindetti «se sentó sobre la caja».

    La pesquisa acerca de las deudas no parece fácil. Una de las cuestiones que están tratando de determinar es si en la flota de 150 autos cuyo destino no está claro (creen que deben haber sido compactados) hay algunos por los cuales todavía se paga su seguro.

  • Desembarcos

    De números nadie quiere hablar -por orden de Macri- por ahora, pero lo cierto es que la idea del gobierno es llegar a fin de año con caja cero, es decir sin plata, pero con menos deudas.

    Ayer Macri, se dedicó a los desembarcos sin aviso previo. Recaló en un centro de Gestión y Participación del barrio de la Boca y casi termina como testigo de casamiento. Una, de las dos ceremonias de enlace que se realizaron ayer (el CGP también oficia de Registro Civil) tuvo que ser interrumpida cuando la suegra del consorte pidió una foto con el jefe de gobierno.

    Macri ya reemplazó a todos los directores de esos organismos, que por estas horas también hacen un listado de las sorpresas encontradas, entre ellas, por caso, computadoras con toda la información borrada antes de la partida, u oficina con menos empleados trabajando de los que figuran en las planillas. Los Centro de Gestión y Participación en algún momento fueron objeto del reparto político, tanto en el nombramiento de sus directores, como en la contratación de personal. Por eso Macri se seguirá sorprendiendo de algunas cuestiones heredadas y otras, a las que no podrá escapar.

    Por ahora el poderoso gremio municipal lo mira con atención, especialmente desde que en el presupuesto 2008 se aprobó una partida de cerca de $ 400 millones como previsión de aumento de sueldos y capacitación de personal, aunque los sindicalistas siguen atentos el monitoreo sobre las funciones que cumplen cerca de

    10.000 contratados enrolados en el llamado decreto 948 (un blanqueo de sueldos). Mientras tanto, el jefe porteño mantiene una agenda diaria de exposición pública. Hoy tiene previsto reunirse con el líder del Partido Popular de España, Mariano Rajoy, y con el jefe del Partido Nacional de Uruguay, Jorge Larrañaga. A Rajoy lo recibirán en el Museo Fernández Blanco para dar una conferencia de prensa al mediodía y luego compartir un almuerzo.

    A la tarde, recibirá en la sede de la Jefatura de Gobierno a Larrañaga, quien estará acompañado por el diputado de su partido Pablo Iturralde.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias