Envalentonado por su amplio triunfo en Mendoza, el vicepresidente Julio Cobos pondrá en marcha ahora una estrategia política de cara a las presidenciales de 2011 que incluirá el desembarco de sus hombres en la UCR y el reclamo de elecciones internas para fines del año próximo a fin de encumbrarse como candidato de un amplio frente electoral.
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La diferencia de más de 25 puntos que le sacó al kirchnerismo en su tierra natal no le dieron margen a Cobos para recostarse en los laureles, sino que a toda velocidad inició contactos con dirigentes afines y planea medidas para modificar la imagen pasiva que se ganó en buena parte de la ciudadanía, motivada también por su personaje en "Gran Cuñado".
La idea del vice es combinar un "rol activo" en el Congreso con el armado de un vasto frente electoral para 2011 similar al que selló para las legislativas en Mendoza.
En la provincia puso al radicalismo como columna vertebral e integró al ARI, al cobismo del Consenso Federal (ConFe) y, especialmente, al peronismo disidente, representado por el diputado electo Enrique Thomas.
El primer paso de esta construcción que anhela el vicepresidente es lograr la integración de sus hombres en la UCR a partir de diciembre próximo, cuando el centenario partido elegirá a su próximo Comité Nacional y su correspondiente Mesa Directiva y presidente partidario.
Si bien Cobos no es aún afiliado al partido, espera poder colar a sus hombres en lugares de importancia en la próxima conducción de la UCR, y que la presidencia recaiga en un hombre del radicalismo afín, como el mendocino Ernesto Sanz o el rionegrino Pablo Verani.
La resistencia que aún ofrece el actual presidente radical, Gerardo Morales, a permitir el regreso de los ex "radicales k" al partido, se diluiría con el apoyo que podría darle el vicepresidente para que consiga su anhelada Gobernación de Jujuy dentro de dos años, señalaron fuentes del cobismo.
El segundo paso será reclamar internas en el radicalismo para diciembre de 2010, en la que espera que compita Elisa Carrió y algún candidato del radicalismo orgánico pero no el socialismo, puesto que se imagina "con gusto" integrando una fórmula presidencial con el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner.
Estas eventuales internas no serían motivo suficiente de renuncia al Ejecutivo Nacional, por lo que Cobos podría llegar a ser por algún tiempo candidato de la oposición para suceder a Cristina Kirchner y vicepresidente a la vez.
Con un fino equilibrio para mantener su buena imagen, la renuncia llegaría recién entrado el 2011 y con el inicio de la campaña presidencial, según indicaron fuentes cercanas al referente radical.
La pata peronista de este amplio frente electoral que imagina Cobos vendría del lado de Thomas, el puente para sus contactos con Felipe Solá.
Con el ex gobernador el vicepresidente tiene muchas coincidencias políticas, aunque en su entorno no descartan también un acercamiento a Francisco de Narváez.
"Cobos no piensa en términos ideológicos, sino de formas", señalan en su entorno para explicar la sintonía que el vice tiene con dirigentes de centroizquierda y derecha al mismo tiempo.
Mientras cocina su estrategia partidaria, Cobos tendrá un "rol activo" en el Congreso: para ello prepara una "agenda legislativa" con proyectos a "largo plazo" que incluye varios de los temas más delicados para el Gobierno.
Entre ellos, coparticipación federal, superpoderes, Indec y políticas agropecuaria con la reformulación del sistema de retenciones, que serán debatidos con grupos de especialistas antes de ser impulsados por sus fortalecidos bloques de legisladores nacionales.
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