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7 de mayo 2007 - 00:00

Comentarios políticos de este fin de semana

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Alberto Fernández (izquierda) Hugo Chávez (derecha)
MORALES SOLA, JOAQUIN.
«La Nación».


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Absorbido por la marejada del caso Skanska como sus otros colegas de ayer, este columnista atiza al gobierno quizás con el propósito de que el Presidente le dedique algún párrafo desde el Salón Blanco. Se pregunta Morales sobre la ausencia de santacruceños -etnia predilecta de Néstor Kirchner a la hora de repartir cargosen la solución de los problemas más graves, como la investigación de coimas presuntas en la ampliación de los gasoductos o de la interminable huelga de Santa Cruz.

Destaca, para mortificación del oficialismo, a Alberto Fernández, Daniel Filmus y Carlos Tomada como los únicos ministros que parecen tener trabajo en este gobierno.

¿Y Julio De Vido cuándo va a hablar?, se regodea el columnista, que sabe el perfil bajísimo que le ha ordenado Kirchner a este ministro a lo largo de cuatro años de gestión. De Vido, en efecto, concentra críticas de todos los sectores por el trámite de asuntos que van de energía a subsidios al transporte, pasando por los resbaladizos fideicomisos y (por su padrinazgo sobre Guillermo Moreno), hasta el control de los precios. No se ha visto, sin embargo, a De Vido participar de conflictos en público. Incluso cuando querelló a Elisa Carrió le ordenaron que bajase la demanda. Para el gobierno De Vido es un gerente de bajo perfil que, cuando habla en público, sólo es un comunicador de buenas noticias. Buen aporte de la columna de Morales es la reproducción de algunas frases del ácido diálogo entre el lobbysta de Techint Luis Betnaza y Alberto-Fernández, asunto hasta ahora lacrado ante la opinión pública:

Alberto Fernández: «Dénme el nombre de un funcionario que haya cobrado una coima y se irá él del gobierno o me iré yo.» (Como si Techint supiera si se pagó o no una coima por la ampliación del gasoducto que hizo Skanska para TGN, de la cual es socia Techint.)

Luis Betnaza: «Nunca nadie nos hizo esto en ningún país del mundo» (que Fernández abriera sospechas sobre el pase de un gerente de Skanska a Techint). Otra frase: «¿Podríamos cobrar una coima por intentar hasta el final bajar los precios?», interrogó. «¿Quién nos pagaría por eso?» (sin respuesta, al parecer, del jefe de Gabinete).

Alberto Fernández: «No tengo ninguna prueba de que haya habido sobornos, pero tampoco tengo la certeza de que no los haya habido» (casi una capitulación del funcionario ante el empresario).

Interesante el dato que aportael servicio de ayer sobre Juan Manuel Abal Medina como gestor de la cita Fernández-Betnaza. El ex secretario general del PJ en tiempos de Perón vive en México desde que pudo salir de la embajada en donde pidió refugio en 1976. Fue el esposo de la ministra Nilda Garré y es el padre de su homónimo, un politólogo discípulo de Chacho Alvarez que trabaja con el jefe de Gabinete y a quien se le atribuyen los aciertos y desaciertos de la campaña de Daniel Filmus, donde tiene el rol de jefe (hizo lo mismo con el recordado Rafael Bielsa cuando fue candidato en 2005).

Grave el reproche que le hace Morales al gobierno en el remate de su columna, cuando manifiesta ser víctima del espionaje estatal: «Los periodistas no están mejor. El espionaje oficial está hurgando en lo que escribieron o dijeron hace diez años o hace más de treinta. Para peor, cualquier papel deshilvanado de los servicios de inteligencia se convierte en el gobierno de Kirchner en una verdad de convicciones bíblicas».

GRONDONA, MARIANO.
«La Nación».


En ausencia de Horacio Verbitsky (ayer dejó su puesto de columnista para reproducir en «
Página/12» un discurso de recepción de un raro premio a la « libertad de expresión»), el profesor asume el rol de consejero del príncipe (Néstor Kirchner, se entiende). Hace un largo preámbulo etimológico sobre las palabras «coima», «corrupción» y « soborno» (quizás para que el lector crea que él no sabe qué significan), para concluir que lo mejor que puede hacer el Presidente ante la ola de suspicacias de corrupción en su gobierno es «golpear sin piedad a sus funcionarios». Esto, dice, es lo que hizo Lula da Silva con su gente cuando le descubrieron las coimas en el Congreso.

Para ilustrar tan novedoso procedimiento -que confirmaría la imagen de Presidente golpeador que forjó Kirchner desde que asumió- le recuerda que sus antecesores en el cargo, Carlos Menem y Fernando de la Rúa, cayeron por su desacierto en enfrentar acusaciones de corrupción.

VAN DER KOOY, EDUARDO.
« Clarín».


Vale el panorama de ayer por el dato que confirma un pedido de Néstor Kirchner a Hugo
Chávez para que modere sus presiones sobre la acería Sidor, hoy en la mira de las nacionalizaciones bolivarianas. Según Van der Kooy, el presidente venezolano, atento a las noticias de Buenos Aires, aprovechó la querella gobierno-Techint ( propietaria de Sidor) para renovar sus amenazas de expropiación. «Ahora no», le diría Chávez a Kirchner en esa comunicación que revela el columnista.

El resto del servicio es un largo repaso de los hechos de la semana sin aportar más información ni alguna hipótesis explicativa novedosa que aclare el rumbo de las relaciones entre el gobierno y la Iglesia, o el futuro de la crisis gremial en Santa Cruz. Menciona, a propósito de este entuerto, que Alicia Kirchner hace dos meses no pisa la provincia que aspira,según los papeles, a gobernar desde el 10 de diciembre. Tampoco el Presidente viaja ya a Río Gallegos, ciudad que se describe como sitiada por críticos a la administración teleguiada de Carlos Sancho.

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