El poder que tiene el Presidente para complicar lo que toca les llega a todos; hasta al trotskismo, que denuncia ahora que el debate clerical ha golpeado en el corazón de la izquierda criolla que busca alguna forma de unidad para las próximas elecciones. En un ocurrente escrito, el número uno del Partido Obrero, Jorge Altamira, denuncia que el antiguo Partido Comunista y el PCR intentan admitir en sus filas a candidatos como Mario Cafiero -que pasó del PJ duhaldista al ARI y siguió de largo hasta que alguien lo frene-, identificados con el clericalismo argentino. Altamira, en la nota que reproducimos del periódico partidario «Prensa Obrera», denuncia a sus primos del comunismo de ponerse a la derecha de Duhalde con sus críticas antiabortistas. De paso, Altamira señala el entrismo de grupos clericales en las empresas recuperadas en la misma línea en que el Vaticano trabajó por la destrucción del campo socialista. Veamos esos argumentos.
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