3 de junio 2002 - 00:00

Conferencia de prensa de Jorge Batlle

Muy buenas noches. El día 29 de mayo la agencia Bloomberg se dirigió a la Secretaría de Prensa de la Presidencia de la República del Uruguay para solicitar una posibilidad de entrevistarme en mi calidad de Presidente de la República. Recibimos una nota de la agencia Bloomberg en la que la agencia establece cuáles son los temas que les interesa conversar y sobre los cuales quiere interrogar al Presidente del Uruguay.

Los temas, según documento que tengo en mi poder y que le voy a entregar fueron; la situación económica o financiera del Uruguay, perspectiva de su seguridad bancaria y de las inversiones extranjeras, la relación del Uruguay con el Fondo Monetario Internacional en el marco de las reformas que se están llevando a cabo en ese país. Igualmente la interpretación que hace el gobierno sobre la baja en las calificaciones crediticias.

Esos fueron los tres temas planteados por la empresa Bloomberg por nota. La nota comenzó pues con el representante en habla española. Cuando terminó esa nota, y esa nota finalizó, comenzó una conversación inclusive muy agresiva por parte de ese periodista cuando ya había finalizado la nota y no estábamos, naturalmente, en el buen sentido de la confianza que uno a veces con un poco de inocencia le da a quienes lo interrogan o a quienes le hacen reportajes.

Me comenzó en una forma muy agresiva a hablar de la situación argentina y yo a decirle que de eso no quería hablar, que eso no era el motivo de la nota. En ese contexto más tarde viene el otro periodista y me hace una nota en inglés. Es, ambas, la expresión oficial del gobierno de la República Oriental del Uruguay con respecto a los temas que la empresa Bloomberg quería hablar con el Presidente del Uruguay.

Pero, mi sorpresa consiste y mi agravio consiste en que esa empresa tomó la grabación de una conversación particular que no tenía nada que ver con lo que se me había interrogado. Quizás esos periodistas que conocen, que como me dicen a mí acá en el Uruguay que yo soy de combustión espontánea, que conocen mi apasionamiento y mi forma de responder con rapidez, cuando se me pretendió preguntar a mí por qué yo no le planteaba al Sr. Presidente Duhalde sobre las discusiones o conversaciones que él tenía con el Fondo Monetario.

Y yo naturalmente contesté que no era el momento para hacerle ese planteo al presidente Duhalde con los problemas que él tenía en ese momento. Y que venía luchando enormemente, como lo ha venido haciendo, como me consta y como lo he apoyado públicamente dentro y fuera del país para ayudar a la República Argentina.

Y eso lo han utilizado para hacerle daño al presidente Duhalde, para hacerle daño al Uruguay, para hacerle daño a las relaciones entre países hermanos. Relaciones que además en mi caso viene a una situación muy particular, porque mi madre, que tiene 95 años de edad, nació en la calle Perú y más porteña que muchos porteños. Y mi primer matrimonio fue con una joven argentina, a quien conocí exiliado en el Uruguay. Y por tanto mis hijos, y buena parte de su vida, la han vivido en la República Argentina pero que hoy viven acá, casados y con nietos, tienen como nosotros una relación de afecto, íntimo, absoluto y permanente con la República Argentina.

Le consta, le consta al pueblo del Uruguay, al gobierno argentino, al pueblo argentino los esfuerzos que el gobierno del pueblo de Uruguay y yo particularmente hemos hecho siempre para defender a esa nación. A esa gran nación, a la que estoy ligado por la historia y a la que estoy ligado por lazos familiares, y a la que estoy ligado por los sentimientos que me han permitido a lo largo de mi vida sentirme muy cerca de la Argentina, tan cerca y tan cerca que hasta algunas veces públicamente me han acusado de ser más argentino que otra cosa.

Pues sí lo soy, lo soy porque me duele lo que le pasa a la Argentina, y porque me duele lo que le pasa a la Argentina y me siento agredido por quienes utilizando mi buena fe, en cierta medida esa manera de ser abierta que tengo que ustedes conocen y converso con ustedes permanentemente, grabaron el fruto de una conversación además bastante agresiva que tuvieron.

Y los hechos pueden más que la maledicencia pública, y las conductas pueden más que los chismes y las habladurías.

Vamos a trabajar para que estos países, Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay, y todos nosotros podamos reencauzar nuestra vida en libertad y con paz y vamos a estar siempre como lo hemos estado del brazo de los buenos argentinos, de los que luchan por su país, de aquellos que no levantan de la maledicencia pública los elementos para caminar en la vida, sino aquellos como lo es el presidente de la República Argentina que trabajan y trabajan duro para sacar su país adelante. A ellos mi saludo, porque los quiero y porque soy parte de ellos. Buenas noches y muchas gracias.

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