ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

21 de febrero 2002 - 00:00

Confesiones de Blejer a tres curiosos obispos

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Blejer, quien parece más ingenuo de lo que es, se sorprendió sin embargo con muchas de las preguntas de los visitantes. Comprensible: hace 40 días que los «concertadores» vienen charlando con todo el mundo y, por lo tanto, hablan e interrogan como si fueran periodistas. Empezaron con generalidades y, luego de la tertulia, el saldo es que Blejer explicó mucho, preguntaron Casaretto y Angulo, apenas si intervino una vez Cafiero.



Apareció entonces Angulo con acento peninsular y casi policial el tono: ¿Por qué no dejaron que se cayeran algunos bancos que estaban mal? Parecía la Carrió (Elisa, claro) interrogando, conminando a Blejer.

-En verdad, el retiro de depósitos afectó a casi todos por igual el año pasado. Fue brutal, 25% en 9 meses, si uno lo confronta con 17% en dos años que supuso la crisis del tequila o lo que sucedió en el '30 en los Estados Unidos. Acá aguantaron los bancos con una fortaleza notable (elogio encubierto a Pedro Pou), el sistema funcionó. Pero, con la instalación del «corralito» de Domingo Cavallo, empezó el fly to quality.

Pusieron un rostro característico los obispos y Cafiero, no Angulo que es políglota. Blejer precisó: «Fue en ese momento y no antes del 'corralito', cuando la gente empezó a buscar las entidades más sólidas para sus ahorros porque advirtió el tembladeral y el gobierno, a pesar de las descompensaciones, por razones políticas decidió que ningún banco cayera. Así fue».

-Me dijo un banquero --señaló Angulo-que él ya nunca más le va a dar un préstamo a la Argentina.

-Bueno, replicó Blejer, comprendamos que ese hombre ya ha dejado de ser banquero. Si no se presta no hay negocio. Pero habrá que recuperar confianza, asegurar cobrabilidad y que la gente tenga fe para realizar depósitos. Una larga tarea.

Era el turno para las preguntas de Casaretto, quien, por alguna bendición celestial, quiso saber: «¿Y si viene un banco de afuera diciendo: 'Yo traigo plata'?» (no se refería, claro, al Banco Ambrosiano, ya que ciertas normas de lavado todavía se cumplen en la Argentina). Paciente, Blejer le contestó: «Es difícil que eso ocurra por ahora. Además, tantos medios angustian en el exterior mostrando imágenes patéticas de la Argentina. Habrá que esperar a que cicatrice la herida y luego ver, ya que la gente perdona (aquí parecía un católico) pero no olvida».

-La gente también olvida, aseguró Casaretto.

-No creo, coligió Blejer, es la tercera vez que se defrauda por lo menos. Piense en el rodrigazo, luego en el plan BONEX y ahora esto. Yo creo que tal vez perdone, pero será difícil que olvide.



Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias