10 de enero 2003 - 00:00

Confesó De la Sota a íntimos que se baja

José Manuel de la Sota, en plena campaña electoral, decidió viajar a Brasil para pasar las vacaciones con su esposa Olga Riutort. Podría bastar ese detalle para detectar que la candidatura del cordobés quedó sepultada bajo las arenas de ese país.

Por si faltaban, hay indicios más claros sobre la defección: el propio candidato les comentó a sus colaboradores y contratados que abandonó la carrera (entre éstos a su agente de prensa César Mansilla, quien está estudiando cómo dar la noticia sin afectar la imagen del postulante; algo es algo, aunque sea postrero). Más de un encuestador dejó sus indagaciones para otra oportunidad, que no ha de faltar.

Por lo pronto, De la Sota anunciará simultáneamente que será candidato a gobernador en Córdoba. ¿Cómo se alineará ahora el ex candidato a presidente? Con Néstor Kirchner, su sucesor como mascarón de proa duhaldista, se odia. Y, lo que es más decisivo, se detestan sus mujeres, influyentes en ambos casos (como en casi todos los casos).

• Retorno a las fuentes


En la Casa Rosada todo el peronismo calcula que se ali-neará con Carlos Menem, a pesar de la contradicción que mantiene con el liberal-menemista Germán Kammerath. Casi un retorno a las fuentes, si se recuerda aquella cábala de De la Sota: «Cada vez que lo enfrenté perdí y cuando él me acompañó, gané». A sus amigos les explica: «En Córdoba, Menem le gana a Kirchner 80% a 20%.

Y los intendentes van a estar con Menem, no con Kirchner. Voy a tener que competir por la gobernación si quiero evitar que se disperse todo». Ahora sólo resta que lo haga oficial, y el apoyo duhaldista al santacruceño, más la posible ley de lemas le darán el argumento justo.

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