Cresta Roja, del salvataje con nuevos dueños a la etapa de eviscerado
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En diciembre de 2015 cientos de trabajadores de Cresta Roja protestaron contra el quiebre y reclamaron un salvataje de la empresa. Casi dos años después, las protestas y la conflictividad gremial persisten.
Los registros de Proteinsa S.A. en el Banco Central son alarmantes: en la última semana de octubre le rebotaron $ 3.838.515 por cheques sin fondos y en total llegó a acumular cheques devueltos por $ 396.831.685.En Cresta Roja conviven operarios del sindicato de Alimentación, productores rurales de Uatre y trabajadores de la Unión Obrera Molinera. Al tomar el mando, los directivos de Proteinsa pretendían que se incorporen a la nueva razón social sin antigüedad, lo que generó rechazos. Otra alternativa fue "entregar" acciones de la compañía a cambio, que no conformó a la mayoría. Tras varias protestas y quejas ante el Ministerio de Trabajo, la empresa les ofreció una indemnización de $ 15.000 a cada uno, que también fue refutada por los gremialistas.
En septiembre pasado, con la producción en caída a pesar del repunte de la demanda interna de carne avícola, Cresta Roja estuvo otra vez rodeada de conflictos. La conocida "Planta II", de Esteban Echeverría, permaneció toma dos semanas y en la "Planta I" estuvieron de paro. Como a fines de 2015, se organizaron piquetes en la autopista Buenos Aires-Cañuelas, montaron campamentos gremiales y marcharon a la cartera laboral. En respuesta, Proteinsa no pagó sueldos.
Durante el último conflicto los obreros avícolas denunciaron la "presencia intimidatoria" de una camioneta de la policía provincial, con el comisario local a bordo, intentando disipar la manifestaciones, sin saber por orden de quién. Ante este panorama, Trabajo convocó a las partes y abrió una negociación. Finalmente, los nuevos dueños prometieron abonar indemnizaciones de $ 30.000 en cuatro cuotas y "levantar" los salarios caídos.
Pero la paz está lejos de llegar a Cresta Roja. En las últimas horas trascendió que los nuevos dueños acumulan una larga lista de cheques rechazados por casi $ 400 millones, de los cuales solo habrían cubierto el 22% con nuevos cheques de pago diferido.
Según informes del Banco Central, solo en la última semana de octubre le rebotaron $ 3.838.515 por cheques sin fondos. El total es alarmante: 3.293 cheques devueltos por $ 396.831.685. De ese monto, fueron abonados 955 por $ 90.346.445. En el perfil financiero de Proteinsa aparecen montos impagos en cuentas de los bancos Hipotecario, Galicia, Supervielle, HSBC, BACS, Industrial, de la provincia de Buenos Aires, Francés y el Itaú.
Para peor, se conoció que las empresas controlantes de Proteinsa también poseen números en rojo. Desde el 14 de julio al 31 de octubre a Ovoprot Internacional le figuran 1.328 cheques sin fondos por $ 128.906.131, de los cuales solo abonó 329 por unos $ 30 millones. Desde el 17 de julio hasta el 20 de octubre a la chivilcoyana Tanarcosa le anotaron 280 cheques sin fondos por $ 40.276.010, de los cuales cubrió 75 por $ 7,8 millones.
Maurcio Macri visitó Cresta Roja en abril de 2016, cuando prometió asistencia y anunció el veto a la vetusta Ley Antidespidos. En los próximos días habrá elección de delegados del STIA en la fábrica. Según se pudo saber al menos tres nóminas participarán del comicio: la azul, la negra/bordó y la gris. "En la azul se presentan compañeros activistas pero lamentablemente no quisieron abrir el diálogo y apostar a la unidad. Y la lista Gris cuenta con el visto bueno de la empresa, que ya apuesta a que los votos jerárquicos y de oficina sean para ellos", remarcaron desde la lista bordó.
Cuando estos inversores se hicieron cargo de Cresta Roja prometieron ante la Justicia sostener las fuentes laborales, respetar a las organizaciones sindicales y reimpulsar el negocio. Sin embargo, los trabajadores temen que esos planes hayan ingresado a la etapa de eviscerado.




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