Cristina negó que desplazase a senador
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El vicepresidente, Daniel
Scioli, y el senador Miguel
Angel Pichetto, discutieron
ayer en la sesión que se
llevó a cabo en el Senado
por el desplazamiento del
socialista Giustiniani al
frente de la Comisión de
Justicia.
La «operación» que denunció, según la primera dama con «información armada», se basó en atribuirle la intención de borrar a un opositor de esa comisión. En realidad, eso es lo que hacían ver las resoluciones del Senado disponiendo el alta y la baja del socialista, aunque después Cristina explicara que en ningún momento tuvo conocimiento de su nombramiento en ese cuerpo.
«Mi bloque no me propuso como miembro; en ningún momento hubo intención mía de conformar la Comisión de Justicia», dijo en el recinto mientras buscaba el asentimiento de Miguel Pichetto que desde su banca bajaba la cabeza.
Cristina dejó de atacar a la prensa sólo para dedicarse a enfrentar a Scioli, a quien culpó no sólo del desaguisado administrativode la comisión, sino también por las informaciones que relataron su ira al conocer que se haría un homenaje de despedida a Eduardo Menem.
Scioli, tras dar explicaciones de forma, le pasó la palabra a Juan Estrada, secretario administrativo y encargado de realizar esos trámites de nombramientos en comisiones.
• Equivocación
Estrada, que comenzó dirigiéndose a Cristina Kirchner -y fue interrumpido por ella alegando: «No se dirija a mí; el agravio es contra todo el cuerpo»-, explicó que sólo se trató de una equivocación: primero designó a Giustiniani y al darse cuenta de que el socialista había renunciado a formar parte de la comisión, lo reemplazó por Cristina Kirchner. « Podría decirse que todo se trató de un exceso a la hora de halagar a la señora; la nombran en una comisión porque ella no estaba y se trataba un tema clave como la ley de la Magistratura.» Pero lo que Estrada no explicó es que la renuncia de Giustiniani a la comisión fue presentada el 6 de abril de 2004. Es decir, que no corresponde a este período, sino a la constitución anterior de la Comisión de Justicia.
Es decir, ateniéndose a la protesta de Cristina Kirchner, quedaría claro que alguien cometió un error. Pero no puede pedirse a la prensa que se tome como válida una renuncia de Giustiniani de hace más de un año. El socialista fue nombrado en la comisión, luego fue removido y reemplazado por la primera dama en medio del tratamiento de una ley como la de la Magistratura que hoy divide al Congreso y a la Justicia toda.
El propio Giustiniani no tuvo dificultad en que la situación se hiciera pública -prueba de esto es que la información y la documentación partieron desde sus oficinas-. Lo que Pichetto deberá explicar es quién le dijo a Estrada que pusiera a la primera dama en esa lista y de qué forma se lo comunicó.



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