23 de diciembre 2005 - 00:00

Cristina negó que desplazase a senador

El vicepresidente, DanielScioli, y el senador MiguelAngel Pichetto, discutieronayer en la sesión que sellevó a cabo en el Senadopor el desplazamiento delsocialista Giustiniani alfrente de la Comisión deJusticia.
El vicepresidente, Daniel Scioli, y el senador Miguel Angel Pichetto, discutieron ayer en la sesión que se llevó a cabo en el Senado por el desplazamiento del socialista Giustiniani al frente de la Comisión de Justicia.
La intolerancia que el kirchnerismo mostró en el recinto de sesiones de Diputados con la escandalosa votación de la Ley de Emergencia Pública se trasladó minutos después al Senado con una denuncia de Cristina Kirchner en la que involucró a la prensa y atacó directamente al vice, Daniel Scioli.

El episodio se desató en medio del debate del Presupuesto nacional 2006 -que perdió inmediatamente importancia-, cuando la primera dama presentó una cuestión de privilegio.

Comenzó explicando, en tono muy pausado, lo que ella reconocía como una operación de prensa. Se refería a la información que hoy apareció en tres diarios porteños -uno de ellos, Ambito Financiero- sobre el nombramiento del senador socialista Rubén Giustiniani en la Comisión de Justicia y la posterior remoción para poner en su lugar a la propia Cristina, después que Giustiniani hubiera presentado un dictamen en disidencia sobre el polémico proyecto para modificar el Consejo de la Magistratura.

Pero lo curioso es que, aunque ella denunciara un mal manejo reglamentario del Senado -acusando directamente a Daniel Scioli- para ponerla en medio de una imputación de hegemonizar el control de la Cámara y manejar senadores, no se conoció ayer que luego presentara la renuncia a integrar esa comisión que, dijo, no buscó.

• Errores

«No tengo nada contra usted, más allá de los errores en manejar el reglamento», le dijo la primera dama al vicepresidente en una de sus críticas. «Se han cometido demasiados errores desde esa presidencia hacia mi persona -dijo-. Yo exijo, y esto sí quiero que quede bien claro, que se me trate exactamente igual que a cualquier otro senador, pero que se me trate igual, es decir, con el mismo respeto que a los demás

La «operación» que denunció, según la primera dama con «información armada», se basó en atribuirle la intención de borrar a un opositor de esa comisión. En realidad, eso es lo que hacían ver las resoluciones del Senado disponiendo el alta y la baja del socialista, aunque después
Cristina explicara que en ningún momento tuvo conocimiento de su nombramiento en ese cuerpo.

«Mi bloque no me propuso como miembro; en ningún momento hubo intención mía de conformar la Comisión de Justicia», dijo en el recinto mientras buscaba el asentimiento de Miguel Pichetto que desde su banca bajaba la cabeza.

Cristina
dejó de atacar a la prensa sólo para dedicarse a enfrentar a Scioli, a quien culpó no sólo del desaguisado administrativode la comisión, sino también por las informaciones que relataron su ira al conocer que se haría un homenaje de despedida a Eduardo Menem.

Scioli
, tras dar explicaciones de forma, le pasó la palabra a Juan Estrada, secretario administrativo y encargado de realizar esos trámites de nombramientos en comisiones.

• Equivocación

Estrada, que comenzó dirigiéndose a Cristina Kirchner -y fue interrumpido por ella alegando: «No se dirija a mí; el agravio es contra todo el cuerpo»-, explicó que sólo se trató de una equivocación: primero designó a Giustiniani y al darse cuenta de que el socialista había renunciado a formar parte de la comisión, lo reemplazó por Cristina Kirchner. « Podría decirse que todo se trató de un exceso a la hora de halagar a la señora; la nombran en una comisión porque ella no estaba y se trataba un tema clave como la ley de la Magistratura.» Pero lo que Estrada no explicó es que la renuncia de Giustiniani a la comisión fue presentada el 6 de abril de 2004. Es decir, que no corresponde a este período, sino a la constitución anterior de la Comisión de Justicia.

Es decir, ateniéndose a la protesta de
Cristina Kirchner, quedaría claro que alguien cometió un error. Pero no puede pedirse a la prensa que se tome como válida una renuncia de Giustiniani de hace más de un año. El socialista fue nombrado en la comisión, luego fue removido y reemplazado por la primera dama en medio del tratamiento de una ley como la de la Magistratura que hoy divide al Congreso y a la Justicia toda.

El propio Giustiniani no tuvo dificultad en que la situación se hiciera pública -prueba de esto es que la información y la documentación partieron desde sus oficinas-. Lo que
Pichetto deberá explicar es quién le dijo a Estrada que pusiera a la primera dama en esa lista y de qué forma se lo comunicó.

Dejá tu comentario

Te puede interesar