Cristina posa con Binner, temido rival para 2011
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Cristina Kirchner
No suena demencial. De hecho, este mes, el vice y el gobernador de Santa Fe se verán en dos ocasiones, en momentos en que el mendocino bosqueja un esquema de concertación propio, sin rastros K, en el que reserva un espacio protagónico para el socialista de Santa Fe.
No es causal, por eso, que Kirchner haya mordido su bronca para amigarse con Carlos Reutemann. Todo se explica: Lole es, según rezan las encuestas que lee y relee el patagónico, uno de los dirigentes del PJ, apenas debajo de Daniel Scioli, que mejor ranquea en el mapa nacional.
En esa batalla sorda, subterránea, la Casa Rosada hará desfilar este mediodía en Arroyo Seco a todo el elenco del PJ kirchnerista de Santa Fe. Aun de local -gobierna un radical, como la vice Graciela Tessio- al gobernador lo rodearán de competidores.
Entre los invitados están Agustín Rossi, que despunta como primer candidato K en la provincia para 2009, y el intendente de Rafaela, Omar Perotti -siempre citado como ministro de recambio de Cristina de Kirchner-. Quizá logren, incluso, arrastrar también a Reutemann. El peronismo santafesino viene de pactar una tregua que forzó a Kirchner a arrodillarse ante el senador, bajar a Rossi y aceptar que el reutemanista-Ricardo Spinozzi se convierta en jefe partidario. Ahora, el patagónico trata de tejer una unidad que dure, al menos, hasta 2011.
Fue Reutemann, en su paso por Olivos dos semanas atrás, quien detalló una hoja de ruta para tratar de recuperar el control de la provincia. Pejotizado, y convencido de que Binner animará un batallón opositor -con Cobos o Elisa Carrió- Kirchner avaló el operativo.
Los memoriosos se remontan a los tiempos universitarios, en que la radical Franja Morada y los socialistas del MNR se movían en sintonía, para alimentar la presunción de que Cobos y Binner podrían, sin demasiado conflicto, moverse del brazo y por ósmosis.
Otros dos elementos: es Binner, dicen en el PJ, quien tomó distancia de los Kirchner y no al revés; el gobernador, para deleite de los kirchneristas, atraviesa horas duras en su pacto con la UCR, que le reprocha una suba de tarifas y un plan de «impuestazo» para la industria.
Este mediodía, Arroyo Seco será un «aleph» político. Ronda, además, Horacio «Vasco» Usandizaga, como presidente de Rosario Central -el equipo usa las instalaciones del Club Real-. Para el anecdotario futbolero: allí tiene su quinta de fin de semana Lionel Messi.
Al margen, la Presidente aprovechará la inversión de Grimoldi -amplía la planta para duplicar la producción a un millón de pares anuales- para desempolvar su discurso productivista: la firma es una isla en el océano de « brasileñización» de la industria del calzado.



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